Si se aprueba esta Ley Anti-Ayuntamientos:
Todos/as saldremos perdiendo: servicios privatizados, más caros y de peor calidad. Servicios suprimidos. Habrá aumento del paro en los pueblos y ciudades por los despidos y porque los ayuntamientos perderán capacidad para dinamizar la economía local.

Corren peligro los servicios públicos municipales que más están demandando las familias más necesitadas y la ciudadanía en general, precisamente, en momentos de emergencia social debido a la crisis.
Los ayuntamientos necesitan más financiación, más transparencia, más cercanía y más democracia, no menos. Esta reforma es otro ataque del Gobierno del PP que podemos parar si nos movilizamos, en las instituciones y en la calle.

Defendamos la democracia local y ayuntamientos al servicio de la gente y de nuestros derechos.