Ricardo Sixto pregunta al Gobierno si Corinna Sayn-Wittegenstein realizó tareas de 'asesoría' para el Ejecutivo y si dispuso de "recursos del Estado" en su actividad

El diputado de IU por Valencia registrará una iniciativa parlamentaria en la que se interesa también por la participación de la amiga del jefe del Estado y de Jaime de Marichalar en el Valencia Summit de 2004, acto organizado por la empresa Nóos de Iñaki Urdangarin

El diputado de Izquierda Unida por Valencia, Ricardo Sixto, registrará una batería de preguntas dirigidas al Gobierno interesándose por la participación de Corinna Sayn-Wittgenstein y de Jaime de Marichalar en el Valencia Summit de 2004, así como sobre la adscripción de la amiga del jefe del Estado a tareas de asesoría con el Gobierno.

El Valencia Summit 2004 fue, según las informaciones periodísticas sobre este caso, el primer evento que realizó la empresa Nóos con fondos públicos y que está siendo investigado por la Justicia por el presunto desvío de parte de estos fondos por parte de Iñaki Urdangarin y su socio Diego Torres.

“A medida que avanza la investigación sobre el ‘caso Urdangarin’ vamos descubriendo que la versión de la Casa Real se ha demostrado falsa, puesto que tanto Corinna Sayn-Wittgenstein como Jaime de Marichalar fueron invitados al Valencia Summit de 2004”, considera Sixto.

El parlamentario de IU reclama al Gobierno de Mariano Rajoy aclaraciones sobre el uso de recursos del Estado por parte de la conocida personal del rey, como por ejemplo vivienda, parque móvil o servicios de secretaría y qué ministerios han asumido estos gastos.

Sixto busca también que el Gobierno aclare con urgencia si Corinna Sayn-Wittgenstein es o ha sido ‘asesora estratégica del Gobierno español’, tal como afirmó el pasado 29 de septiembre en ‘The New York Times’, qué funciones ha desarrollado y en qué asuntos ha asesorado.

El diputado valenciano de IU también ha anunciado que preguntará al Gobierno si la empresa Apollonia Associates o la empresa de armas Boss&Co, a las cuales está vinculada la amiga del jefe del Estado, o la empresa en la que el príncipe Alwaleed bin Talal y Urdangarin son socios, han recibido adjudicaciones o han facturado a alguna administración pública, o más concretamente al Ministerio de Defensa o a cualquiera de sus organismos, entes o empresas públicas.

Para Ricardo Sixto, a medida que se conocen más escándalos vinculados a la monarquía española, “la censura, la protección y el silencio generalizado que tradicionalmente han protegido al jefe del Estado van desapareciendo”. Por eso, es necesario aclarar los negocios y las funciones de personajes como Urdangarin, Corinna Sayn-Wittgenstein o el príncipe Alwaleed bin Talal.
 
El parlamentario recuerda los “significativos antecedentes en materia de criminalidad económica” de personas tan cercanas al rey como, por ejemplo, Javier de la Rosa o el difunto Manuel Prado y Colón de Carvajal.


Ricardo Sixto advierte de que la “versión oficial ofrecida por La Zarzuela se ha demostrado falsa y orientada a proteger al rey. Parece claro que Cristina de Borbón se benefició directamente de los presuntos delitos que el juez imputa a Urdangarin”. Por todo ello, “consideramos necesario que se aclare absolutamente si el rey estaba perfectamente enterado de los negocios presuntamente corruptos de su yerno” con las administraciones del PP en las Islas Baleares y en el País Valenciano.


(En la foto, Ricardo Sixto)