José Luis Centella defiende la propuesta alternativa de IU, ICV-EUiA, CHA para llevar a la Cumbre Europea frente al "pacto tramposo" de PP-PSOE que es una "traición a la mayoría social trabajadora"

Intervención íntegra del portavoz parlamentario de IU ante el Pleno para defender la proposición no de ley sobre la posición de España ante el Consejo Europeo del 27 7 28 de junio, rechazada finalmente con los votos conjuntos de la derecha y del Grupo Socialista
 
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Señor presidente, señorías, estamos ante un debate que tiene un origen pretendidamente bipartidista, pero también un debate que tiene trampa y está trucado en el fondo. Es bipartidista en la forma porque todavía creen que, poniéndose de acuerdo dos partidos, al resto solamente nos queda el papel de comparsas, pero también es bipartidista porque parte de la lógica de aquel acuerdo por el que se cambió el artículo 135 de la Constitución cuando, con nocturnidad y alevosía, se pusieron de acuerdo, como hoy, Partido Popular y PSOE para convertir los derechos que están recogidos en nuestra Constitución en papel mojado, determinando que la prioridad de las cuentas del Estado era pagar a la Banca, aunque no hubiese para pagar la Educación y la Sanidad, como ahora mismo estamos comprobando, cuando se justifican reformas laborales e informes contra las pensiones en ese artículo 135.

Por tanto, es una lógica bipartidista que nuestro grupo no aceptó desde el principio. No aceptamos ser comparsas de un guión que ya estaba escrito, y no por ninguna fuerza de esta Cámara, sino por los ‘hombres de negro’ que nos visitaron recientemente mandados por la troika.
 
Desde el primer momento hemos planteado un debate diferente, un debate en el que el presidente, hoy ausente como el resto del Gobierno, compareciese y explicase sus planteamientos de cara a esta Cumbre Europea y después, con luz y taquígrafos, todos los grupos pudiésemos presentar propuestas para finalmente marcar cuál era la voluntad de esta Cámara. Un debate que evidenciase claramente cómo se pueden poner los recursos del Estado, de Europa, al servicio de la creación de empleo.
 
Pero ustedes han escogido otro formato, y estamos convencidos de que no ha sido por casualidad, señor Alonso, señora Rodríguez, estamos convencidos de que han escogido este formato porque es el que permite menos debate, es el que menos claridad admite, como se ha evidenciado en sus mismas intervenciones. Se trata de convencer a la ciudadanía de que hay que remar todos en el mismo sentido, aunque no se diga en qué sentido se rema, se trata de querer santificar el pacto sin decir qué es lo que se pacta, porque hoy ustedes aquí no han dicho qué es lo que han pactado, ustedes aquí no han explicado su pacto, como ahora me detendré en explicarles; pero lo importante es la foto, lo importante es que los españoles crean que se está acordando algo en beneficio de la mayoría de la población, cosa que no es real en lo que ustedes han pactado.
 
Por eso hoy aquí se presentan dos propuestas, pero ustedes en su intervención no han defendido la suya, no la han explicado, han hablado de cosas generales, han hablado de algo en lo que todo el mundo puede estar de acuerdo desde la base. Pero ustedes, desde su bipartidismo institucional y mediático, no han explicado que su proposición contiene dos elementos claramente contrarios al interés general: el Tratado de Libre Comercio con los Estados Unidos, no he escuchado estas palabras en esta tribuna; y la Directiva de Servicios, la directiva Bolkestein, no he escuchado estas palabras en esta tribuna.
 
Ustedes han ocultado, han trampeado el debate, porque saben que esa es la clave de este acuerdo. La clave de este acuerdo no está en defender los intereses de España en la Unión Europea, para eso no hacía falta este debate; está en meter por la puerta falsa un cambio real de la Constitución para de nuevo volver a admitir que hay que supeditar la economía española al Tratado de Libre Comercio con los Estados Unidos. ¿Y ustedes saben lo que esto significaría? ¿Ustedes saben lo que significaría un tratado de libre comercio? (Vamos a pedir la comparecencia del Gobierno para que lo explique; yo no estoy seguro de que el PSOE pueda defender eso desde esta tribuna). Significaría acabar con el tejido productivo de este país, ¿o es que ustedes creen que las empresas españolas pueden competir con las empresas de Estados Unidos? Pero también significaría mandar al paro al ministro de Agricultura, decirle que no se preocupe por la PAC, que no hace falta ninguna PAC, que si hay Tratado de Libre Comercio con los Estados Unidos la agricultura española no podrá competir, acabará destruida, y eso lo saben bien los países latinoamericanos que han salido a la calle y han combatido muy bien aquel ALCA, que hoy es papel mojado en muchos países, precisamente en los países que menos sufren la crisis, y ustedes han ocultado que ese es el debate fundamental de esta tarde aquí.
 
Ustedes, por la puerta falsa, nos quieren colar ese Tratado de Libre Comercio con los Estados Unidos. Y también le pueden explicar al sector audiovisual lo que significa el ese Tratado. Señora Rodríguez, usted le puede explicar al sector audiovisual lo que significaría un Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos. Yo estoy convencido de que no sería capaz de explicarlo. Estoy seguro de que ustedes no lo defenderán desde esta tribuna cuando llegue ese momento, pero había que incluirlo hoy en esta proposición no de ley.
 
Ustedes también han incluido el apoyo a la Directiva de Servicios, aunque también lo ocultan. Explíquenle a la UGT, explíquenle a Comisiones qué significa la Directiva de Servicios que hoy ustedes aquí van a votar. Porque la UGT decía claramente que es abrir la puerta a cualquier tipo de abuso en las relaciones laborales, ya que plantea desregular en los países miembros de la Unión Europea lo que todavía depende de los servicios públicos, y eso es lo que hoy ustedes van a votar aquí.
 
Estoy convencido de que el señor Alonso está satisfecho. Han conseguido su objetivo, que es que de nuevo en esta Cámara se pueda hablar de desregulación y, por ello, también el señor Alonso decía que están haciendo los deberes. Efectivamente, están haciendo sus deberes, pero no los deberes de la mayoría y no, por supuesto, los deberes de las fuerzas sociales que hoy no pueden defender que la directiva Bolkestein sea protagonista de este debate.
 
Y aquí tenemos que ser sinceros y decirles que es puro cinismo político que después de hablar de la directiva Bolkestein ustedes hablen de dar protagonismo a las fuerzas sociales, ustedes que sustentan una reforma laboral, que van a permitir un Tratado de Libre Comercio con los Estados Unidos, que piden que se acelere la directiva Bolkestein, ¿después escriben que hay que dar protagonismo a los sindicatos? Eso no se puede calificar de otra forma más que de cinismo político, y ese es el fondo de la propuesta que hoy aquí discutimos.
 
Por eso nuestro grupo no puede estar nunca de acuerdo, y no, señor Alonso, porque seamos unos ilusos, unos ingenuos; al contrario, porque sabemos muy bien lo que significa esta directiva y sabemos muy bien lo que significa ese Tratado de Libre Comercio. Y ustedes, sin necesidad, la han querido incluir en esta proposición no de ley cuando no era necesario, no está hoy en la agenda, y podrían habernos hablado de los puntos restantes. Sin embargo, ustedes lo incluyen porque es lo que quedará hoy de esta proposición, una vez que pase la Cumbre Europea.
 
Eso nos sitúa en mayo de 2010, cuando desde esta tribuna se asumieron los mandatos de la troika, se asumió la necesidad de situar la economía española al servicio de los mandatos de la troika. Por eso, hoy vienen ustedes juntos, por eso hoy aquí la Izquierda Plural les dice, como les dijo aquel día de mayo de 2010, que no.
 
También les decimos que no a cualquier otro intento de colarnos por la puerta falsa unas nuevas modificaciones de nuestro tejido constitucional. Por eso dejamos claramente desde el primer párrafo de nuestra exposición de motivos que para nuestro grupo la raíz de los problemas por los que atraviesa la Unión Europea se encuentra en su propio diseño político y económico. Es verdad que ustedes casi lo han reconocido, pero es que su proposición no de ley no va contra ese diseño político y económico de la Unión Europea claramente fracasado, claramente en la raíz de los problemas de la verdadera crisis, señor Alonso, de la crisis que sufre la gente, la que hay desahuciada, la que va al paro, la que sufre exclusión social y la que sufre hambre.
 
Es necesario un cambio radical, y su propuesta no es ni siquiera un cambio, no ya radical. Su propuesta es un simple parcheo, pero un parcheo que va más en sentido negativo que en el positivo. Es parchear una Unión Europea que fracasará, que está fracasando. Hace falta un cambio radical que plantee una política orientada al crecimiento. La austeridad no nos sirve, ni la inteligente ni la torpe. Ni la austeridad más inteligente nos sirve.
 
Pero es que la propuesta que ustedes defienden, como ha dicho el señor Alonso, no niega la austeridad. Quiere introducir algún elemento de crecimiento, pero el poco crecimiento que incluye queda completamente anulado por el resto de políticas que, por cierto, ya ha anunciado la señora Merkel a micrófono abierto cómo nos tiene situados. Ella lo tiene muy claro. Pero es que, además, todo el mundo avanza que esta Cumbre lo que nos va a pedir son más sacrificios. Todo el mundo avanza que esta Cumbre lo que va a pedir son nuevas reformas laborales. Todo el mundo avanza que lo que esta Cumbre va a plantear son nuevos recortes.
 
Por eso, nuestro grupo confronta directamente con los mandatos de la troika, nuestro grupo confronta radicalmente con los planes derivados de sus mandatos. No admitimos que maquillen la realidad. Nos parece que también tiene un cierto elemento de cinismo político que propongan un nuevo Erasmus para la formación profesional, cuando el Erasmus actual está prácticamente desmantelado. Ustedes hablan de un nuevo Erasmus, y el que hay, el realmente existente, lo desmantelan. Explique usted a la gente cómo se llama porque nosotros lo definimos como una tomadura de pelo.
 
Por ello, hoy discutimos dos formas de afrontar el próximo Consejo Europeo, dos formas de afrontar la próxima situación de Europa. Y no, señor Alonso, no es la ingenua frente a la realista, es la que plantea un cambio para mejor, para afrontar los problemas, para una salida social de la crisis, y la que plantea a la gente lo que les decía el señor Rajoy, que se aguanten, que esperen, que ya vendrán tiempos mejores. Porque dígannos ustedes qué garantías tienen en estos momentos de que el día de la cumbre europea algo de lo que pueda servir para crear empleo se pueda llevar a cabo y no sean simples elementos de maquillaje.
 
La proposición que planteamos se contrapone a la que nos traen ustedes. Es evidente que la suya surge de ese Consenso de Bruselas que ustedes han defendido y han construido de forma conjunta. La socialdemocracia y la derecha europea han construido el consenso de Bruselas y ustedes aquí lo escenifican, consenso que ya ha fracasado, que ha traído el paro, que ha traído la crisis, ese consenso que ustedes hoy no se atreven a confrontar.
 
Ustedes no hablan de cambiar el Banco Central Europeo, no hablan de que el Banco Central Europeo sea un banco con un tesoro público que tenga capacidad real y no sea como el actual, un instrumento sin ningún control democrático.
 
Por tanto, por mucho que ustedes quieran hoy aquí ocultar el debate, el debate saldrá a la calle. El debate será sobre lo que ustedes hoy aquí van a votar, será sobre la directiva Bolkestein, será sobre el Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos. Pero también hay alternativa. Nuestra propuesta, que no es ingenua, plantea una serie de propuestas muy concretas, por ejemplo, la necesidad de corregir los desequilibrios comerciales y la disparidad en las estructuras productivas, lo que pasa de forma irremediable por un proceso para reindustrializar sosteniblemente la economía, fundamentalmente del sur de Europa, y eso yo no lo veo en su proposición no de ley.
 
Proceso que debe ir también acompañado de instrumentos monetarios, de compensación de esos reequilibrios. Proceso que tiene que ir también acompañado con mecanismos para transformar la lógica de la competencia y del ajuste y la de la cooperación y la complementariedad. Eso yo no lo veo en su proposición no de ley. Y también es fundamental hablar de más democracia en Europa. Es necesario hablar de democratizar también las relaciones actuales en Europa cada vez más al margen de las instituciones democráticas. Por eso denunciamos que la arquitectura europea ha sido diseñada de tal forma que ha sido tolerante con el fraude fiscal, y su proposición no de ley no dice nada de ello. Hay que acabar con los paraísos fiscales, con esa escapada de capital claramente tolerada por un entramado de la Unión Europea que no hace nada por combatirlos.
 
Para terminar, no puedo dejar de señalar -porque lo han hecho ustedes también- que sobre este debate de hoy sobrevuela, señora Rodríguez y señor Alonso, la presión que se está realizando desde muchos ámbitos de la vida política y social -Casa Real incluida- para alcanzar un gran pacto de Estado. Con toda claridad les decimos que nosotros estamos encantados de debatir sobre pactos de Estado o de lo que sea, pero que, por favor, nos expliquen qué es lo que se quiere pactar, nos expliquen hacia dónde quieren remar, le expliquen a la gente para qué sirven los pactos, porque si no, no es un pacto, es una traición con la soberanía. Es la traición de esos patriotas que se ponen la bandera española cuando juega la selección y luego evaden los capitales que pueden para vender la patria. ¿Ese es realmente el pacto que ustedes nos plantean? No estamos de acuerdo.
 
¿Estamos de acuerdo con un pacto que vaya a mantener un sistema productivo, una política social y económica que ha llevado al paro a millones de españoles? ¿Un pacto para mantener un sistema que ha quebrado la economía de este país? No estamos de acuerdo. Tampoco estamos de acuerdo con un pacto que busque dar tranquilidad a quienes hoy tienen que soportar la sonora reprobación de la ciudadanía que les pide responsabilidades por ser parte activa en la ruina de este Estado.
 
No queremos silenciar los pitidos que hoy denuncian esa irresponsabilidad y que también hoy piden cambios profundos no solamente en esta Cámara sino en otras instituciones. Para ese pacto no cuenten con La Izquierda Plural porque nosotros nos revelamos ante ese debate tramposo, ante esa imposición de un pacto que es una traición a la mayoría social trabajadora de este país. No vamos a ser cómplices de los que quieren que la crisis la sigan pagando los que ya la han pagado demasiado tiempo; no queremos que la crisis la sigan pagando los débiles. Por eso no queremos el pacto del silencio y por eso planteamos alternativas que son creíbles, que son posibles, como venimos demostrando Pleno a Pleno.
 
Lo que ocurre, evidentemente, es que la votación de hoy nos situará a cada uno en nuestra responsabilidad: a unos defendiendo este Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos y a otros defendiendo los intereses de verdad de este país, que son los intereses de la agricultura, de la industria de este país y de la mayoría de la gente. Por eso es evidente que la votación de hoy marcará un número matemático en esta Cámara, pero ustedes saben muy bien que no es el número matemático de la sociedad española de hoy. Y ese es su drama, que el bipartidismo hoy se está hundiendo y ustedes, con el ejemplo de hoy, lo quieren apuntalar y no lo van a conseguir. Porque la gente hoy ya no traga con ruedas de molino; hoy la gente no traga con engaños como en otra época y hoy la gente sabe muy bien quién está defendiendo y quién no sus intereses. Muchas gracias.

> Texto de la propuesta de PNL de IU, ICV-EUiA, CHA

(En la foto, José Luis Centella presenta la propuesta)