IU condena las muertes causadas por la represión en Colombia de las marchas campesinas y expresa su solidaridad con el dirigente Huber Ballesteros y los detenidos en el Paro Nacional Agrario

Desde la Secretaría Federal de Solidaridad Internacional, Paz y Derechos Humanos de Izquierda Unida se valora que “estamos simplemente ante un ejemplo más de cómo las autoridades colombianas persiguen y criminalizan a los sindicalistas y a quienes ejercen su derecho a la protesta y a la reivindicación social”

Izquierda Unida, a través de su Secretaría Federal de Solidaridad Internacional, Paz y Derechos Humanos, que coordina Francisco Pérez, traslada su “total solidaridad con el dirigente sindical colombiano Huber Ballesteros, así como con el resto de detenidos a consecuencia del Paro Nacional Agrario que se desarrolla en este país. Del mismo modo, condenamos con rotundidad las muertes causadas por la represión a las marchas campesinas”.

La detención de Ballesteros se produjo el pasado domingo, día 25, por la policía nacional colombiana en un barrio de Bogotá. El dirigente sindical colombiano fue conducido al complejo judicial de Paloquemao. Hugo Ballesteros es vicepresidente de FENSUAGRO (Federación Nacional Sindical Agraria) y responsable de relaciones internacionales de la misma, además de integrante del Ejecutivo Nacional de la Central Unitaria de Trabajadores (CUT) y de la Junta Directiva de la formación política Marcha Patriótica.

Pero es que Ballesteros es también uno de los 10 portavoces de la Mesa de Interlocución y Acuerdo (MIA), cuyos miembros han sido nombrados para negociar con el Gobierno colombiano en el marco del paro agrario. Frente a esta representación, a Hugo ballesteros se le ha acusado de ‘rebeldía’ y de ‘terrorismo’, para lo que se ha argumentado que su nombre aparecía en el ordenador vinculado al comandante guerrillero Raúl Reyes. Se pasa por alto que los contenidos de ese ordenador ya fueron deslegitimados hace dos años como prueba valida por la Corte Suprema de Justicia colombiana.

IU valora que “estamos simplemente ante un ejemplo más de cómo en Colombia se persigue y criminaliza a los sindicalistas y a quienes ejercen su derecho a la protesta y a la reivindicación social. Las autoridades colombianas demuestran así que en este país no hay espacio para el ejercicio libre de la oposición”.

“Expresamos  la solidaridad de Izquierda Unida –indica Pérez- con los cientos de miles de colombianos que participan en el Paro Nacional Agrario demandando un país más justo y, en especial, queremos mostrar nuestro apoyo a Huber Ballesteros y a todos los detenidos en el contexto de las movilizaciones agrarias”.

Colombia se encuentra paralizada desde el pasado 19 de agosto por un Paro Nacional Agrario, que está siendo secundado por decenas de miles de trabajadores del campo de todas las regiones. El paro ha entrado ya en su segunda semana y las represalias frente a él han provocado varias muertes, decenas de heridos y cientos de detenidos. Además, se está ocasionando desabastecimiento y subidas de precios de los alimentos en las grandes ciudades, suspensión de las actividades universitarias y transporte paralizado.

El éxito de esta huelga y su movilización es indudable, mientras el presidente colombiano, Juan Manuel Santos, niega su existencia.

En Colombia, a los ya más de cuatro millones de desplazados internos de origen campesino, obligados a abandonar sus tierras por la fuerza para que pasen a manos de paramilitares o de grandes empresas multinacionales, se les suma ahora la puesta en práctica del Tratado de Libre Comercio. La consecuencia es la cada vez más lamentable situación y degradación del campo colombiano, ya que aumentan las importaciones de productos agrarios, sube el precio de los fertilizantes, del pienso para el ganado y de los productos lácteos, la carne y el trigo, al tiempo que crece la miseria y la indigencia en las zonas rurales. Un tercio de los trabajadores del campo ganan menos del salario mínimo. La concentración de la tierra es de las más elevadas del mundo: el 70% de las tierras están en manos del 6% de propietarios.

En este contexto, cabe añadir que el Gobierno colombiano se encuentra en un proceso de negociaciones de paz con las FARC que se desarrolla desde hace casi un año en La Habana (Cuba), a la vez que ha anunciado el inicio de conversaciones de paz con la otra guerrilla, el ELN. Las organizaciones y movimientos sociales del país reclaman que también sus voces y sus reivindicaciones sean tenidas en cuenta a la hora de establecer los acuerdos entre las partes, dado el clamor general en todo el país para que se establezca una paz estable, justa y duradera.

Por todo ello, desde Izquierda Unida se exige a las autoridades colombianas:

- La libertad inmediata de Huber Ballesteros y de todos los detenidos durante las marchas de protesta.
- Que se respete el derecho de los agricultores a expresarse libremente y que se escuchen sus reivindicaciones.
- Que cese la persecución, la represión, la amenaza y la criminalización de la protesta social.


[En la foto Huber Ballesteros]