IU reclama la "paralización inmediata" de la actividad del 'Proyecto Castro' y exige la comparecencia urgente de Soria para que explique el seismo récord en el Delta del Ebro

El responsable federal de Políticas Energéticas de IU, Adolfo Barrena, señala la “ineludible responsabilidad política” del Gobierno de Mariano Rajoy por haber impulsado una actividad “sin asegurar las garantías, sin medir los riesgos para la ciudadanía y el medio ambiente, y demostrando que su preocupación es situarse al lado de quienes anteponen los beneficios económicos al interés general”

Izquierda Unida, a través de sus representantes parlamentarios en el Congreso y en el Senado, reclama la “paralización inmediata” de la actividad del ‘Proyecto Castor’ y ha registrado ya la solicitud de comparecencia urgente del ministro de Industria, José Manuel Soria, para que dé explicaciones sobre el seísmo récord de magnitud 4,2 y los centenares de pequeños temblores que se han sucedido en el Delta del Ebro tras iniciarse la actividad de inyección de gas en el subsuelo.

De igual forma, “nuestra formación política demanda a los gobiernos autonómicos de Catalunya y País Valencià que actúen de inmediato y adopten las decisiones que tienen en el ámbito de sus competencias para garantizar la seguridad de la población de las zonas afectadas, así como que las actividades técnicas que se realizan se llevan a cabo respetando todas las condiciones de seguridad necesarias”, señalas el responsable federal de Políticas Energéticas de Izquierda Unida y coordinador general de IU Aragón, Adolfo Barrena.

Para el dirigente federal, “además de la paralización inmediata de la actividad en la
Planta de Escal UGS en el Delta se debe exigir a esta empresa las responsabilidades jurídicas, económicas, ambientales y sociales correspondientes por los daños provocados. De esta forma se enviaría un mensaje claro a todos los interesados de que los intereses económicos no están por encima de la seguridad de las personas, ni pueden causarse graves efectos medioambientales como los que ya se han evidenciado en el ecosistema marino en cuestión”.

Barrena señala que “el ministro Soria debe dar la cara. Por eso, le instamos a que asuma las ineludibles responsabilidades políticas por haber permitido e, incluso, impulsado con descaro y protegido el ‘Proyecto Castor’. Él y el Gobierno del PP lo hicieron sin asegurar las garantías, sin medir los riesgos para la ciudadanía y el medio ambiente, y demostrando que su preocupación es situarse al lado de quienes anteponen los beneficios económicos al interés general”.

“En esta actuación –detalla- también está implicado el ministro de Agricultura y Medio Ambiente, Miguel Arias Cañete, por haberse demostrado, lamentablemente, que se ha puesto en riesgo a la ciudadanía y provocado una grave alarma social debido a que los estudios previos y las evaluaciones de impacto ambiental relativas a este polémico proyecto han sido un estrepitoso fracaso. El Gobierno debe responder por haber permitido una actividad en la que no se han evaluado los riesgos”.

Adolfo Barrena indica que “Izquierda Unida se ha opuesto siempre a proyectos que, en materia energética, se ponen en marcha si una clara evaluación de los riesgos, los costes sociales y los costes ambientales. Lo sucedido ahora en el Delta del Ebro viene a darnos la razón y de ahí, exactamente igual que hacemos con las actividades de fracking (fractura hidráulica) las actuaciones políticas que planteamos”.

“Al mismo tiempo -concluye Barrena-, hay que ponerse a trabajar en serio y con urgencia en el modelo energético que debe desarrollar nuestro país. Necesitamos definir nuestro mix energético teniendo en cuenta la realidad, valorando las reservas estratégicas suficientes de nuestros recursos autóctonos e incorporando con decisión las energías renovables”.

En su opinión, “si una pequeña parte del interés demostrado hacia el ‘Proyecto Castor’ se hubiera aplicado a las energías alternativas, podríamos hablar de un sector potente, creador de empleo, con componente añadido de I+D+i propio y que ayudaría a eliminar nuestra dependencia energética. Sin embargo, el Ejecutivo de Mariano Rajoy apuesta por las caducas energías fósiles, con una apuesta por la fractura hidráulica que tampoco es segura, como reconoce la propia Unión Europea y que puede incrementar también los riesgos sísmicos”.