Willy Meyer pone a disposición de la justicia argentina su testimonio y experiencia directa de las torturas recibidas por el ex policía franquista 'Billy el niño'

El dirigente federal de IU y militante comunista en la clandestinidad durante la dictadura fue detenido en 1972 por González Pacheco por su relación con el movimiento estudiantil de resistencia al franquismo

El eurodiputado de Izquierda Unida y militante del Partido Comunista de España desde la etapa de la clandestinidad, Willy Meyer, ha puesto su testimonio a disposición de la justicia argentina en la causa abierta en este país contra diversos torturadores de las fuerzas de seguridad españolas durante la dictadura franquista que trabajaban para la antigua Brigada Político-Social. Meyer, durante su etapa universitaria y como miembro del movimiento estudiantil contra la dictadura, fue una de las personas detenidas, amenazas y víctima directa de la violencia con la que se empleaba José Antonio González Pacheco, más conocido como ‘Billy El niño’.

Meyer fue detenido, entre otras ocasiones, el 5 de enero de 1972 por su implicación en el movimiento estudiantil de resistencia al franquismo y ha resumido en una declaración detallada las torturas que recibió en esa fecha por parte del que fuera inspector de policía. El dirigente federal de IU presta así su testimonio “con la voluntad de que sea un elemento útil que contribuya a esta investigación para la restitución de la justicia, reparación y verdad para las víctimas del franquismo”.

La jueza federal argentina María Servini dictó una orden de busca y captura contra cuatro ex miembros de las fuerzas de seguridad involucrados en delitos de represión durante el franquismo. Entre ellos se encuentran González Pacheco, de 67 años, y el guardia civil y capitán golpista en el 23-F ya también jubilado, Jesús Muñecas Aguilar, de 77 años. Los otros dos torturadores objeto de la petición judicial ya han fallecido.

El magistrado de la Audiencia Nacional Pablo Ruz, que ha asumido este asunto por turno de guardia, ya ha informado que citará a los dos antiguos miembros de las fuerzas de seguridad españolas reclamados por Argentina por crímenes del franquismo que siguen vivos y han sido localizados en España, una vez la jueza Servini formalice la petición de extradición.

Ruz ha tomado esta decisión en contra del criterio de la Fiscalía, que “no ve necesaria” ninguna detención “habida cuenta la antigüedad de los hechos”. No obstante, el Ministerio Público pidió al juez que abra un expediente, que solicite a las autoridades argentinas una petición formal de extradición y que reclame a aquel país la documentación del caso. Además, recuerda ‘lo dispuesto’ en la Ley de Amnistía de 1977 y pide un ‘relato de hechos y circunstancias precisas de tiempo y lugar’ de la supuesta comisión de esos delitos. Toda esta actuación judicial debe pasar también el filtro del Ministerio de Justicia, por lo que la última palabra sobre este caso la tendrá el Gobierno del PP.

Mientras todo este complicado proceso judicial se aclara, Willy Meyer aporta su testimonio personal y DECLARA:

- Que acabado el Bachillerato y comenzó sus estudios en la Facultad de Económicas de la Universidad Complutense de Madrid en 1970.

- Que se incorporó en aquel mismo año como otros muchos estudiantes a contribuir a organizar la resistencia del movimiento estudiantil contra la dictadura franquista siendo detenido por la Policía aquel mismo año por participar en manifestaciones prohibidas.

- Que en la tarde del 5 de enero de 1972, decretado con anterioridad el estado de excepción en toda España por el régimen franquista, fue detenido en la Plaza de Callao, en Madrid, a la altura de la antigua Cafetería Manila por el encausado por torturas, el policía de la Brigada Político-social José Antonio González Pacheco, conocido como ‘Billy El Niño’.

- Que la detención se produjo al identificar el dicente a un estudiante compañero de facultad que acompañaba a González Pacheco y que resultó ser un confidente policial infiltrado en el movimiento estudiantil.

- Que fue reducido con violencia a punta de pistola, esposado e introducido en un taxi en medio de dos policías.

- Que en el taxi, apuntado en todo momento por la pistola de González Pacheco, éste comenzó a amenazar con matarle si no declaraba sobre reuniones mantenidas y futuras del movimiento estudiantil así como el paradero de la multicopista clandestina.

- Que fue tal la violencia, que el taxista, a pesar de que la Dirección General de Seguridad estaba próxima a la Plaza Callao, no era capaz de llegar a la misma, siendo amenazado también por el mencionado González Pacheco para urgirle a llegar pronto o que procedería también a su detención.

- Que ya en la Dirección General fue sometido a un violento interrogatorio con maltratos y amenazas de muerte si no colaboraba con delaciones.

- Que en un momento del interrogatorio, y ante la negativa del declarante a delatar, González Pacheco sacó su pistola gritando que allí mismo, en el mismo despacho donde mataron a Julián Grimau, le mataría con su pistola; que le apuntó en el pecho con  la misma y disparó sin que el arma estuviera montada -una falsa ejecución-, produciéndose una situación de enorme confusión entre los otros policías que asistían al interrogatorio.

- Que reconducida la situación y personándose en la Dirección General el entonces decano de la Facultad para interesarse por su situación, permaneció detenido 72 horas, multado gubernativamente e ingresado posteriormente en la cárcel de Carabanchel.

- Que tras cumplir el tiempo de cárcel por no pagar la multa gubernativa volvió a ser detenido en una reunión clandestina del Comité de Huelga de la Construcción de las Comisiones Obreras, siendo testigo de cómo González Pacheco vejaba y torturaba a uno de los detenidos que representaba a los trabajadores del Metal de Madrid.

- Que como miembro en aquel entonces de la organización universitaria del Partido Comunista de España era conocedor de la fama de torturador del encausado entre el movimiento estudiantil en Madrid.

- Que todo lo declarado es cierto para que pueda servir como testimonio personal en la causa abierta contra el ex policía de la Brigada Político-social José Antonio González Pacheco, acusado de  torturador de la policía franquista.