Izquierda Unida deplora un nuevo caso de instrumentalización de los derechos humanos en el Parlamento Europeo para atacar a Bolivia



Un pequeño grupo de eurodiputados (54 de un total de 766 miembros) del Parlamento Europeo han aprobado una resolución por procedimiento de “urgencia de derechos humanos” bajo el título “sobre la justicia de los procedimientos judiciales en Bolivia, en particular en los casos de Elod Toasó y Mario Tadic”, acusados de participar en una conspiración contra las autoridades bolivianas, con un intento de asesinar al Presidente Evo Morales y varios actos de desestabilización del Gobierno.
 
El eurodiputado de Izquierda Unida Willy Meyer ha considerado como “muy grave y absolutamente inaceptable” que “una vez más el Grupo Parlamentario del Partido Popular Europeo intente entrometerse en asuntos internos de países de América Latina y Caribe".
 
"En este caso -continuó Meyer- le ha tocado al Estado Plurinacional de Bolivia porque pretende ni más ni menos que el Parlamento Europeo repruebe una acción del Gobierno legítimo, del Gobierno del Presidente Evo Morales, y criticar la instrucción judicial que se puso en marcha en el año 2009 por unos atentados terroristas de mercenarios internacionales, con participación europea para que efectivamente pudieran investigarse hechos delictivos muy graves que pretendían desestabilizar mediante acciones terroristas al gobierno legítimo del Estado Plurinacional de Bolivia”.
 
El 16 de abril de 2009 la Policía Nacional de Bolivia detuvo a Elöd Toáso, de nacionalidad húngara y rumana, y a Mario Tadic, de nacionalidad boliviana y croata, en una operación en el Hotel Las Américas en las que otras tres personas fallecieron en el tiroteo: Eduardo Rozsa Flores, de nacionalidad boliviana y húngara; Magyarosi Arpad, de nacionalidad húngara y Michael Dwyer, de nacionalidad irlandesa.
 
Tras la operación se encontró sus habitaciones numerosas armas y explosivos. Miembros de este grupo encabezado por Rozsa pertenecían a la Legión Szekler, un grupo fascista paramilitar fundado en el 2002 y que cuenta con varios miles de miembros mercenarios. El grupo de Rozsa fue reclutado con el objetivo de apoyar una acción de “defensa y liberación de la ciudad de Santa Cruz de la Sierra.
 
Además, Mario Tadic Astorga, de nacionalidad boliviana y croata, es un militar experto en el uso de explosivos y de armamento anti-tanques que combatió junto a Rosza en la Guerra de los Balcanes.   Elod Toaso, ingeniero informático de de nacionalidad húngara y croata, habría sido el responsable de los sistemas de comunicación del grupo.
Por lo tanto, desde el Grupo Parlamentario de la Izquierda Unitaria Europea/Izquierda Verde Nórdica hemos hecho una denuncia expresa para parar los pies de esta derecha extrema que lo que pretende es volver a una posición neocolonial respecto a los países que democrática y libremente han ejercido el derecho de sus ciudadanos y sus ciudadanas para elegir a sus gobiernos legítimos y absolutamente soberanos”, ha declarado Meyer.
 
“Creemos que es inaceptable, por lo que hemos planteado una alternativa al texto que pretende esa intromisión para que prevalezca la soberanía nacional del Estado Plurinacional de Bolivia”.
 
Meyer tildó de “hechos gravísimos los que están siendo juzgados: mercenarios a sueldo y con explosivos pretendían desestabilizar el Gobierno de Bolivia. Por lo tanto, la instrucción judicial debe realizarse en Bolivia, conforme a sus leyes y a su Código Penal. Desde Izquierda Unida estamos convencidos de que va a prevalecer la verdad y que se hará justicia en Bolivia”.
 
En su resolución alternativa, la Izquierda Unitaria Europea “recuerda que la investigación sobre la muerte de ciudadanos de la UE en el extranjero debe ser realizada por las autoridades del Estado en el que la muerte ocurrió” y “está convencida de que la independencia del sistema judicial está asegurada en el Estado Plurinacional de Boliviaa, considerando que este caso es un asunto interno del país”.
 
Asimismo, destaca que “el diálogo con los terceros países no debe dar lugar bajo ninguna circunstancia a la imposición de restricciones al derecho de los pueblos a la autodeterminación; deplora que la UE y sus Estados miembros concedan con excesiva frecuencia la prioridad a las consideraciones diplomáticas, políticas o económicas sobre los derechos humanos, en un planteamiento que, además, da lugar a una política caracterizada por los dobles raseros y que es incompatible con una visión universal de los derechos humanos”.
 
La Izquierda Unitaria Europea presentó una enmienda a la resolución que resultó finalmente aprobada en la que “deplora profundamente este nuevo caso de injerencia de una institución de la UE en los asuntos internos de terceros países con el objetivo político de causar menoscabo a los países miembros de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA); declara que este asunto no es un caso urgente de violación de los derechos humanos”. Sin embargo, esta enmienda no pudo ser sometida a voto ya que fue considerada como “inadmisible” por el Presidente.
 

(En la foto, Willy Meyer)