García Rubio muestra el "tajante rechazo de IU a las nuevas exigencias del FMI que pretenden aumentar el sufrimiento de los ciudadanos"

El secretario federal de Economía y Empleo de IU apela a  todas las candidaturas elegidas en las recientes Elecciones Europeas para que “rechacen con contundencia estas recomendaciones ante la Comisión y exijan la disolución de la llamada troika”

José Antonio García Rubio, secretario federal de Economía y Empleo de Izquierda Unida, expresa el “tajante rechazo” de esta formación a las nuevas exigencias económicas lanzadas por el Fondo Monetario Internacional (FMI) para que sean impuestas en nuestro país. Además de tacharlas de “inaceptables”, el dirigente federal advierte de que “con ellas pretenden, una vez más, cumplir con su obsesión de corregir el déficit aunque a través de recetas tan obsoletas como dañinas como es la subida de impuestos como el IVA”.

Avisa de que “si el Gobierno de Mariano Rajoy vuelve a hacerles caso, sólo volverán a conseguir perjudicar a los sectores más desfavorecidos, los mismos que llevan ya años pagando una crisis que no han provocado”.

García Rubio apela a todas las candidaturas elegidas en las recientes Elecciones Europeas para que “rechacen con contundencia estas recomendaciones ante la Comisión y exijan la disolución de la llamada troika”.

“Ha llegado la hora –indica- de eliminar la presencia y el papel tan importante que han otorgado al FMI, institución externa a las que deberían regir realmente y de forma democrática la política económica de la Unión Europea, y que no figura en ningún tratado de la UE”.

Además de los reaccionarios aspectos fiscales mencionados, el responsable económico de Izquierda Unida destaca que “es inadmisible la nueva exigencia para que el Gobierno del PP imponga nuevas políticas de reducción de salarios. El FMI podría dar ejemplo con sus propios salarios, especialmente los de sus altos directivos. Pero, sobre todo, que los salarios bajen aún más de lo que ya lo han hecho aumentará la pobreza, la injusticia y la desigualdad. Esto tendrá una incidencia directa en el descenso del consumo, lo que se traducirá en más paro. Éste es el problema más grave al que nos enfrentamos y que, vistas las nuevas exigencias, parece que a las cabezas pensantes del FMI les tiene sin cuidado”.