IU impulsará una "plataforma por una fiscalidad justa" que confronte con la reforma "electoralista e injusta" del Gobierno del PP

El coordinador federal de IU denuncia que el Ejecutivo de Mariano Rajoy “lleva cuatro días intentando vender una ‘moto sin ruedas’. No tienen vergüenza y tratan de engañar a los ciudadanos, nos toman por idiotas”

El coordinador federal de Izquierda Unida, Cayo Lara, ha anunciado hoy que esta formación buscará impulsar una “plataforma por una reforma fiscal justa” que confronte con la “electoralista e injusta” reforma presentada por el Gobierno de Mariano Rajoy. Lara, preguntado por los periodistas, consideró que esta plataforma deberían integrarla “todas las fuerzas sociales, sindicales y políticas que tengan un proyecto fiscal diferente” al que impulsa el Ejecutivo del PP para lograr “de verdad que pague más quien más tiene”.

En rueda de prensa en la sede federal de IU, su máximo responsable denunció que “el Gobierno lleva cuatro días intentando vender una ‘moto sin ruedas’. No tienen vergüenza y tratan de engañar a los ciudadanos, nos toman por idiotas”. Apostilló que los ‘populares’ buscan “conseguir un balón de oxígeno de cara a las siguientes elecciones en nuestro país” del año que viene.

Lara, que había retrasado anticipadamente una hora la habitual cita con los medios de los lunes para escuchar las anunciadas explicaciones sobre esta cuestión que hoy volvía a dar el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, denunció que el PP “pretende ocultar” una rebaja de impuestos “a los más ricos”. Cualquier otra cosa “es radicalmente falso”, dijo. Advirtió también que con las medidas anunciadas el equipo económico de Rajoy no va a cumplir con ninguno de los ‘objetivos’ incluidos en la documentación sobre la reforma, es decir, “no va a crear empleo, no desarrollará la economía y no avanza hacia un sistema fiscal más equitativo”.

Por el contrario, avisó de que si los cambios fiscales salen adelante tal y como están ahora planteados provocarán un “nuevo recorte de recursos en los próximos Presupuestos Generales del Estado para 2015”, además de más “recortes en políticas sociales”.

Cayo Lara no se limitó a criticar duramente la reforma sino que puso varios ejemplos para ilustrar sus argumentos. Así, señaló que cerca de 12 millones de trabajadores y de pensionistas con ingresos anuales inferiores a los 11.200 euros no tendrán ninguna rebaja. Además, advirtió de que alrededor de nueve millones de trabajadores con un salario medio tributarán casi un punto por encima de lo que lo hacen actualmente. A todo ello sumó que aquellos trabajadores que sean despedidos tendrán que tributar por primera vez por la indemnización que reciban al tener que dejar el trabajo, cuando ésta pase de 2.000 euros.

El coordinador federal de IU también se refirió a las medidas del Gobierno que afectan a la tributación por los intereses de los ahorros que se tengan en cuentas, depósitos o productos similares. Planteó que a una persona que tenga cerca de 20.000 euros se le retendrán cerca de 40 euros anuales menos, mientras que otro contribuyente que haya conseguido tener guardado un millón de euros recibirá alrededor de 4.000 euros más al año por lo que dejará de pagar a la Hacienda pública. “Los descuentos no son progresivos sino todo lo contrario. Hay más rebajas para los que tienen grandes cuentas de ahorro”, denunció.

Cayo Lara también repasó cómo afectan los cambios al Impuesto de Sociedades, que “sigue favoreciendo más a los beneficios de las grandes empresas”. De la misma forma, criticó que el Gobierno del PP vaya a subir el IVA a algunos productos básicos, entre ellos los sanitarios de primera necesidad –que pasarán del 10 al 21%-, incremento que se suma al que ya tuvo este impuesto indirecto el año pasado.

El coordinador federal de Izquierda Unida realizó una serie de propuestas que defenderá esta formación a través de su grupo parlamentario durante la tramitación de la reforma del PP. Apostó por “unir la tributación de las rentas del capital a las del trabajo en un mismo tipo”, que “las grandes empresas tributen al 35% a partir del primer millón de euros de beneficio” y poner en marcha el anunciado impuesto a las transacciones financieras.

Además, propuso limitar las bonificaciones y exenciones a las grandes compañías al 3% en general y al 5% cuando creen empleo. Lara no olvidó la necesidad de que se aplique una “fiscalidad verde” y recordó, a su vez, que es imprescindible “combatir el fraude fiscal y la economía sumergida”, con los que cada año se pierden en España 80.000 millones de euros y que son un tema que está entre las “grandes ausencias” de la reforma del Gobierno del PP.