Cayo Lara afirma que IU "no tiene una doble vara de medir" y adelanta que se investigarán las posibles responsabilidades políticas por el uso de las tarjetas de Caja Madrid

El coordinador federal asegura sobre este caso que desea que “caiga todo el peso de la Justifica de forma implacable” sobre todos los que se hayan podido lucrar y, en relación a IU, advierte de que “no van a conseguir deteriorar el trabajo de tanta gente honesta”

El coordinador federal, Cayo Lara, ha dedicado hoy la habitual rueda de prensa de Izquierda Unida de los lunes a tratar de forma monográfica el caso de las supuestas irregularidades en el uso de las tarjetas de Caja Madrid por los directivos y consejeros de esta entidad. Lara ha dejado claro que IU “no tiene una doble vara de medir” en situaciones como ésta, por lo que ha adelantado que, respetando las competencias estatutarias marcadas para cada federación que compone la formación, se investigarán las posibles responsabilidades políticas que se puedan derivar del caso.

“Para IU –dijo contundente- es absolutamente decepcionante que, mientras mucha gente honesta de esta organización luchábamos contra la corrupción inmobiliaria, unos cuantos sinvergüenzas se lucraran de forma inmoral, indecente e indigna”.

En el mismo tono, trasladó a los medios de comunicación presentes su deseo de que “caiga todo el peso de la Justifica de forma implacable” sobre quienes se hayan podido lucrar a través de sus cargos de confianza en la entidad bancaria y que, sea cual sea la decisión final de los tribunales, tienen que devolver “hasta el último céntimo usurpado”.

A las preguntas de los informadores sobre qué medidas internas se estudia tomar, aclaró que las primeras decisiones son competencia de la federación madrileña cuya dirección, reunida esta misma mañana, ha decidido abrir una comisión de investigación interna para llegar hasta el fondo del caso. Apostilló, no obstante, que el objetivo es que deben asumirse las responsabilidades políticas resultantes por parte de quienes se hayan podido apartar de la clara línea de IU en la lucha contra cualquier tipo de corrupción, tanto “por dejación de funciones” como por la toma de decisiones irregulares.

Apostilló en lo que respecta a la formación que “no van a conseguir deteriorar el trabajo de tanta gente honesta”, por lo que se ha mostrado dispuesto a que IU “asuma y apechugue” con los posibles efectos que pueda acarrear este asunto, pero dejando claro que a esta fuerza “no le tiembla el pulso” para tomar medidas “caiga quien caiga”.

“Cuando un compañero se equivoca –especificó-, se le ayuda. Cuando un compañero mete la mano, no es compañero de nadie, se convierte en adversario de la organización y de la democracia”.

Como ya han hecho distintos portavoces de la organización desde que la semana pasada se conoció este asunto, explicó que los tres consejeros de la entidad que militaban en IU ya están fuera de la organización, en algún caso desde hace más de dos años, mientras que un cuarto nunca estuvo afiliado.

Cayo Lara detalló con minuciosidad las múltiples iniciativas planteadas por Izquierda Unida a nivel político y judicial en los últimos años para enfrentarse a la corrupción y poder atajar directamente y descubrir casos como el de Caja Madrid. Así, comentó las comisiones parlamentarias de investigación exigidas por IU y vetadas por el PP de forma reiterada en el Congreso, una sobre la gestión irregular que llevó al rescate de diversas cajas con fondos públicos y su posterior nacionalización, y la otra sobre las financiación de las formaciones políticas.

El partido de Mariano Rajoy ni siquiera ha permitido que se incluyeran en el orden del día del Pleno de la Cámara Baja para su debate y votación. “Así se hubieran podido revelar antes todas estas actuaciones fraudulentas y podido ayudar a la investigación judicial”, dijo, además de “saber quiénes son los que se llevaron el dinero” y cuál fue la actuación del Gobierno, el Banco de España y la Comisión Nacional del Mercado de Valores.

También recordó la querella criminal registrada por IU en abril en la Audiencia Nacional contra los antiguos directivos de Bankia y BFA –muchos de ellos también vinculados al caso de las tarjetas-, que está pendiente de admisión después de los recursos interpuestos ante los impedimentos puestos por el juez instructor.