Vallina: “La contrarreforma del aborto de Gallardón nos ha demostrado que las pocas conquistas logradas por las mujeres aún hay que lucharlas y que no hay que dar nada por ganado”

La eurodiputada de Izquierda Unida Ángela Vallina ha valorado muy positivamente la jornada sobre políticas de género que ha organizado esta semana en el Parlamento Europeo. Para la parlamentaria asturiana, "con esta jornada pretendíamos reflexionar, debatir, y potenciar la importancia del papel de la mujer en la sociedad, que no es ni más ni menos que el de la mitad de la población. Ya va siendo hora de abordar al patriarcado". Pero Vallina, que abrió el encuentro con una treintena de activistas y militantes de IU, advirtió que el predominio de la derecha en los gobiernos europeos, la influencia que tiene sobre ellos la jerarquía eclesiástica y la posición de poder del patriarcado capitalista, hace que la lucha feminista deba permanecer en guardia. 

"La contrarreforma del aborto de Gallardón nos ha demostrado que las pocas conquistas logradas aún hay que lucharlas y que no hay que dar nada por ganado. En Europa, otra prueba de la necesidad de seguir con nuestra lucha política y social es la retirada de la Directiva de Maternidad por unos supuestos motivos económicos que no se sostienen", avisó.

Vallina cree que los debates que se plantearon durante el seminario “han sido muy fructuosos” y que han permitido "confrontar diferentes visiones con un mismo objetivo; que vayamos hacia una igualdad efectiva, pues feminismo no es lo contrario a machismo, sino que es una escuela de democracia".

En el mismo sentido que apuntó Vallina, Amaia Martínez, responsable del Área federal de Mujer de IU, avisó de que el haber parado la contrarreforma Gallardón es una victoria, pero que desde IU se está trabajando para dar un paso más allá, al mismo tiempo que animó a continuar peleando en la calle por los derechos de la mujer. “Lo que hay que resaltar es que la causa de su paralización ha sido la movilización social y política, y entendemos que este es el camino a seguir en colaboración con el movimiento feminista y todas las mujeres que conformamos nuestra organización”.

El tren de la libertad –continuó, en referencia a las marchas de colectivos feministas hacia Madrid para reclamar el frenazo a la ley – “defendía la actual ley, pero nosotras y nosotros, como organización política, vamos más allá: el derecho a decidir si somos madres o no, es decir, el aborto libre, financiado por la sanidad pública y fuera del código penal”.

En IU “defendemos una ley que contemple la prevención contra los embarazos no deseados, con educación sexual y perspectiva de género, que regule aspectos como la objeción de conciencia del personal sanitario, para que no sirva de coartada, que se elimine el aborto voluntario del código penal, que se incluya la totalidad de los métodos anticonceptivos en la sanidad pública, que se elimine el permiso de los padres para abortar, que se garantice la capacitación profesional de los médicos, y que no cuestione la capacidad de la mujer para ser autónoma y tomar sus propias decisiones”

Por su parte, el eurodiputado Miguel Viegas del Partido Comunista de Portugal (PCP), hizo una reflexión sobre la hipocresía de las políticas que implementan desde Europa socialdemócratas y conservadores. “En el Parlamento Europeo se habla mucho de igualdad, pero si no asociamos las cuestiones de igualdad con las condiciones materiales en la sociedad, si no se consagran los derechos y hay una implementación real, si no se produce una emancipación económica social y política de la mujer, entonces no entendemos nada”, dijo. 

Viegas pidió “coherencia” a socialdemócratas y conservadores y dijo que medidas como la de regular la presencia de las mujeres en los consejos de administración no son más que mero maquillaje. “¿Tiene algún impacto esa medida en concreto sobre la vida de las mujeres trabajadoras?”, se preguntó. “No –dijo-, para las mujeres es mucho más importante alcanzar objetivos universales. El derecho al trabajo, la igualdad de remuneración, que se respeten los derechos universales de los trabajadores, pero con interés específico para las mujeres, que son las principales víctimas, en especial en el actual contexto de crisis”. 

“No vale de nada hablar de igualdad de remuneración si no se protege la negociación colectiva. No vale de nada defender la conciliación familiar si se desregularizan los horarios y se aumenta la jornada laboral. De qué sirve hablar de derechos sexuales y reproductivos si después, a nivel estatal, se implementan recortes en los servicios nacionales de salud. No podemos decir que se combate la violencia machista si, al final, lo que se hace es poner trabas a su independencia social y económica”, sentenció. 

La vicepresidenta del PIE, Maite Mola, continuó en la línea de Viegas y criticó cómo leyes que se aprobaron en el Parlamento Europeo hace años, se dejan de aplicar con la crisis económica como excusa. “Las mujeres hemos construido cosas muy importantes en política, pero estamos yendo hacia una Europa de derechas involucionista con los derechos de las mujeres”, denunció.  

La violencia machista fue uno de los temas de debate. Vallina destacó que "gracias a los movimientos sociales y organizaciones como Izquierda Unida, hemos puesto en el tablero que la violencia machista no es más que la representación de quienes creen que nosotras somos de su propiedad, como cualquier otro objeto, cosa que ya no toleramos". Vallina alertó sobre los graves recortes en los presupuestos que el Gobierno de Mariano Rajoy ha introducido en los tres años que lleva en el Gobierno y Martínez puso los números a cada partida concreta.  

El turno de intervenciones continuó con María Martín Romero, coordinadora del Área de Mujer de Granada, y que comenzó con unas emotivas palabras de Dolores Ibarruri en homenaje al coraje de las mujeres, explicó que “los pilares contra la violencia machista deben ser protección, prevención y empleo”, y calificó de “violación de los derechos humanos” los recortes a la lucha contra la violencia y los servicios sociales para atención de las víctimas.

La alcaldesa de Castrillón (Asturias), Yasmina Triguero, explicó que el Tren de la libertad generó mucho debate en Izquierda Unida y tal y como apuntara Martínez al inicio, “se decidió participar porque el objetivo era paralizar la reforma”. 

Se refirió al impacto de la crisis en el mercado laboral y cómo ha afectado esto a la mujer, recalcando que “cinco millones de mujeres le dedican a la casa una jornada completa; existen unas diferencias salariales del 35% entre hombres y mujeres; las mujeres somos las que aglutinamos el mayor número de contratos parciales y, por lo tanto, estamos más expuestas a la precariedad; también aglutinamos el mayor porcentaje de economía sumergida, con escaso número de altas en la seguridad social; ocupamos, pese a estar cualificadas, sobre todo el sector servicios; tenemos peores situaciones de salud al estar expuestas a un trabajo y una economía sumergida y compartir las responsabilidad familiares”.

También reflexionó en que con la crisis, “las oportunidades para entrar en un proceso de exclusión se multiplican para las mujeres discapacitadas, las que padecen una enfermedad crónica, las mujeres inmigrantes, las que pertenecen a minorías y las prostitutas”. 

“Las mujeres estamos en peores condiciones, y quizá no se nos relega de forma explícita a nuestras casas, pero de forma implícita lo están haciendo”, sentenció. 

Hubo también tiempo para debatir la situación de la mujer en las organizaciones de izquierdas. “Quiero recalcar que la unidad de la izquierda, un tema que se debate continuamente, pasa por la unidad del movimiento feminista”, reclamó Mola, quien lamentó que “ni siquiera desde la izquierda somos comprendidas. En el momento que explota la crisis, el tema de la mujer pasa a ser completamente secundario. Antes parecía un elemento esencial, diría que hasta porque era una cuestión de estética, pero estamos en una lucha sin cuartel. Tenemos que intentar ayudar a que la futura sociedad a nivel europeo y del Estado español sea una sociedad feminista. Y siendo conscientes y sabiendo lo que estamos haciendo, que los temas de mujer no están en la agenda y termos que jugárnosla continuamente para que eso sea una realidad”.

La diputada regional de Madrid, María Espinosa, se refirió a los procesos de confluencia de la izquierda política y social y puso el ejemplo que se da en su comunidad con Ganemos Madrid, espacio en el que se ha creado ‘Ganemos feminismo’, donde militantes de IU y otras organizaciones trabajan con los movimientos feministas para desarrollar políticas de género. 

Por último, Amaia Martínez  hizo un inciso sobre este tema dejando claro que “al igual que cuando en los procesos de confluencia hablamos de respetar unas líneas rojas sobre el programa, nosotras debemos hacer que haya unas líneas violetas”, en referencia a un programa concreto que defienda y recoja los derechos de la mujer.