Sixto explica que su grupo no respalda la Ley que regula la actividad financiera de los partidos porque "se queda corta" y defiende un modelo de financiación "eminentemente público"

El diputado de Izquierda Unida y ponente de IU, ICV-EUiA, CHA en la tramitación de este proyecto de ley critica en la Comisión Constitucional que el PP haya rechazado la mayoría de las 38 enmiendas de su grupo

El diputado de Izquierda Unida y ponente de IU, ICV-EUiA, CHA en el proyecto de ley de control de la actividad económico financiera de los partidos políticos, Ricardo Sixto, ha explicado hoy la decisión final de su grupo parlamentario de no respaldar el conjunto de la reforma esta norma presentada por el Gobierno del PP porque “se queda corta”, al tiempo que ha defendido un modelo de financiación “eminentemente público”.

Durante la reunión de la Comisión Constitucional en el Congreso en la que se dio el visto bueno a este proyecto de ley -una de los normas ‘estrella’ ‘vendida’ de esta manera por Mariano Rajoy para luchar supuestamente contra la corrupción- Sixto argumentó el sentido de su voto, entre otros motivos, por el “alto nivel” de enmiendas no aceptadas a su grupo, 31 de 38, aunque valoró “positivamente” cómo se había desarrollado el trabajo en la fase de ponencia, que ha servido para “mejorar” el texto inicial.

El parlamentario de IU exigió una “financiación pública y transparente” de los partidos políticos y detalló algunas de las aportaciones y enmiendas realizadas por su grupo a la ley. Entre ellas están que las subvenciones “se repartan por el número de votos y no por el número de escaños” o para mejorar más el “control de las donaciones a las fundaciones de los partidos”. Sobre este punto, Sixto apuntó que “se endurece el control pero se mantienen abiertas determinadas vías que habría que cerrar” para igualarlas a las de los propios partidos.

También defendió las enmiendas acerca de la “prohibición de donaciones de bienes inmuebles” a los partidos, sobre cuestiones “relativas al incremento de plazo de preinscripción de las infracciones”, la “publicación y protección de derechos de los afiliados” a los partidos, así como otras modificaciones dirigidas a lograr más democracia interna y establecer códigos éticos en dichas organizaciones.

El diputado valenciano de IU saludó la mejora del texto de partida, que modifica siete leyes frente a las tres normas inicialmente previstas, porque “establece un régimen de sanciones muy duro” para aquellas formaciones que no presenten sus cuentas en tiempo y forma. Incidió también en la importancia de que se haya contado con la participación de expertos ajenos al Parlamento durante las sesiones previas de la ponencia, que han permitió que la “voz de la calle” estuviera presente en la reforma.

No obstante, Sixto se mostró muy crítico con las modificaciones realizadas a la Ley Orgánica de Régimen Electoral General (LOREG), ya que sólo se “toca para recortar las subvenciones a los partidos políticos” –un 20% en la subvención de los envíos electoral, que se suman al cerca del 40% en la financiación de las formaciones ya en vigor en esta legislatura-, algo a lo que no se opone su grupo, pero sí a que se hayan dejado fuera otros cambios para conseguir un sistema electoral más justo e igualitario.

El ponente de IU en esta norma destacó la “necesidad de un pacto por la regeneración democrática y contra la corrupción” en el que se revise a fondo la “ecuanimidad del voto de los ciudadanos”, en relación a la falta de proporcionalidad en la representación en el Parlamento. En este sentido, denunció que “se podía haber corregido esa injusticia terrible del sistema” con la reforma de la ley electoral, “para hacer más justo el reparto de escaños”. Lamentó que una vez más “haya sido imposible”, en alusión a la negativa de los dos principales partidos, PP y PSOE, que son los más beneficiados por el actual sistema electoral.

Sixto insistió en su defensa de un modelo de financiación política “eminentemente público, con poca participación privada, porque la experiencia histórica ha dado lugar a que cuando la financiación privada es amplia o descontrolada quién más dinero tiene acaba controlando el poder y a esos partidos”.