Vallina: "La mutilación genital es la forma más extrema de dominación patriarcal sobre el cuerpo femenino"

La eurodiputada reclama a la UE que reconozca la ablación como una "forma de persecución de género"

Ángela Vallina definió ayer la mutilación genital femenina como “la forma más extrema de dominación patriarcal” sobre el cuerpo de la mujer en una intervención en la sesión plenaria que se celebra esta semana en Estrasburgo. La eurodiputada de Izquierda Unida, reclamó que esta práctica se considere “una forma de persecución basada en el género” y pidió a la Unión Europea que respete las recomendaciones sobre mujeres refugiadas de a ONU, algo que en el caso de España, con las devoluciones en caliente de las personas migrantes en Ceuta y Melilla, pone en peligro a miles de mujeres y niñas cada año.

“Todos estamos de acuerdo en que la mutilación genital se considera una de las prácticas más brutales y una violación de los derechos humanos de niñas y mujeres, pero también hay que decir que representa la forma más extrema de dominación patriarcal sobre el cuerpo femenino y que perpetúa la desigualdad de género y la discriminación a la mujer”, dijo Vallina durante el debate.

Por ello, la eurodiputada de IU reclamó que la UE reconozca la mutilación genital “como una forma de persecución basada en el género”, algo que ya está reflejado en la Convención de la ONU sobre el estatuto de refugiados.

Vallina pidió además a la comisaria de Justicia e Interior, Vera Jourová, que obligue a los Estados miembro a seguir las recomendaciones sobre mujeres refugiadas del Alto Comisionado de Naciones Unidas, y le recordó que esa protección, en países como España, se incumple casi a diario en la frontera Sur, donde el ministro de Interior, Jorge Fernández Díaz, ordena las devoluciones en caliente de personas migrantes, “mientras los demás países de la UE miran hacia otro lado”.

“Esta práctica -dijo Vallina- es una cuestión que preocupa a toda mujer y a todo hombre que crea en la igualdad, la dignidad y la justicia para todo ser humano”, y “aquí no hay excusas”, sentenció.