Garzón apuesta por que IU contribuya a “construir un nuevo país” desde los “principios y valores de la izquierda” en su ratificación como candidato a la Presidencia del Gobierno

El responsable de Proceso Constituyente y Convergencia asegura que “nunca el bipartidismo, ese ‘Gran Partido de Orden’, ha estado tan débil” y advierte de quelos distintos poderes del Estado han “entendido que existe la posibilidad de una ruptura democrática y van a hacer todo lo posible por evitarla”

El responsable de Proceso Constituyente y Convergencia de Izquierda Unida, Alberto Garzón, ha formalizado hoy su apuesta para que esta formación contribuya a “construir un nuevo país” desde los “principios y valores de la izquierda” en el discurso previo a su ratificación como candidato de IU a la Presidencia del Gobierno. El diputado de IU, a quien el Consejo Político Federal -máximo órgano de dirección entre asambleas- ha respaldado finalmente por 129 votos a favor, 26 en contra y 15 abstenciones,  aseguró que “nunca el bipartidismo, ese ‘Gran Partido de Orden’, ha estado tan débil como ahora”.

Garzón expuso durante su intervención que “es posible y necesario construir un nuevo país y poner en marcha las políticas de izquierdas contra la crisis y contra el nuevo orden social que están tratando de imponer”. Acusó al Partido Popular y al PSOE de haber conducido la situación a “un país destrozado por las políticas neoliberales” aplicadas durante sus gobiernos, en el que “hay hambre, privaciones, desempleo, desesperanza y miseria”. España, dijo, se ha convertido en un Estado “diseñado para vampirizar nuestras vidas y trabajos, para desposeernos de nuestro futuro y de nuestros derechos”.

El parlamentario de IU por Málaga criticó que los distintos poderes del Estado han “entendido que existe la posibilidad de una ruptura democrática y van a hacer todo lo posible por evitarla”. En este sentido, destacó “la deriva autoritaria y represiva de las últimas leyes del bipartidismo” como una muestra “relevante” de ello, así como también la “actitud mafiosa” de la Unión Europea con respecto al pueblo griego.

Previamente, el candidato de IU fue presentado por el coordinador de la Presidencia Federal, José Luis Centella, quien situó la elección de Garzón como un “punto de inflexión” para lanzar “un proyecto colectivo” basado en la “movilización”. Fijó como objetivo fundamental la “construcción de un nuevo país” orientado a buscar una salida de la crisis “desde la justicia social y la superación de las desigualdades en el marco de lo que debe ser la III República”. Explicó la importancia de una IU “determinante en la construcción de un bloque social y político alternativo”, que sea “protagonista del proceso de ruptura democrática y social”.

Alberto Garzón, que comenzó su intervención recordando sus inicios en la organización y los motivos que le llevaron a afiliarse, recordó que desde que empezó la crisis IU ha estado en “miles de manifestaciones, huelgas y otras movilizaciones sociales” que “han ido dando forma a un pueblo luchador contra la crisis. Un pueblo que, quizás más intuitivamente que conscientemente, señala cada vez con mayor acierto a los responsables de la crisis”.  

“Vivimos tiempos convulsos -afirmó-, pero cuando las viejas certezas se desvanecen, es aún más importante que nunca que prevalezcan los principios y los valores de izquierdas, pues es desde aquí desde donde se reconstruirá las nuevas instituciones”.

Insistió en que “hoy estamos ante una oportunidad histórica para transformar nuestra sociedad, para construir un nuevo país”. El candidato de IU argumentó que “nuestro horizonte” es el de lograr “una sociedad en la que la libertad sea disfrutar de vivienda, comida, energía y acceso a los servicios públicos esenciales”.

Garzón, que describió algunas de las líneas más importantes de actuación para el futuro, defendió como “tareas y retos” más importantes la necesidad de “nacionalizar las empresas energéticas para que ninguna persona pase frío, garantizar el trabajo para que nunca más haya un banco por encima de la dignidad de las personas”, o también la obligación de “arrancar la corrupción de un sistema político clientelar y rentista”.

A lo largo de su intervención declaró sentirse “heredero de las luchas de los republicanos, de los militantes antifranquistas y de quienes, en cualquier parte y en cualquier condición, no claudicaron nunca ante los obstáculos”. Concluyó enfatizando que “esa es también nuestra responsabilidad histórica, la de mantener viva la llama de las luchas pasadas”.