La eurodiputada Paloma López exige en Bruselas que Coca-Cola readmita a los 'espartanos' y reabra la planta de Fuenlabrada

Los representantes de los trabajadores se reunieron con el vicesecretario general de la Confederación Europea de Sindicatos

Una veintena de trabajadores y representantes sindicales de la planta embotelladora de Coca-Cola en la localidad madrileña de Fuenlabrada visitaron ayer el Parlamento Europeo para transmitir a los eurodiputados la situación a la que les está sometiendo la multinacional, que está haciendo oídos sordos a la sentencia de la Audiencia Nacional que le obliga a readmitir a los 278 trabajadores despedidos en un ERE considerado nulo. Desde Izquierda Unida, la europarlamentaria Paloma López, deseó que no haya que esperar a que el Tribunal Supremo se pronuncie en octubre sobre el recurso que ha presentado Coca-Cola y exigió que se cumpla la sentencia judicial, que se readmita a los despedidos y se les abonen todos los sueldos que se les adeudan desde hace ya un año.

La reunión, organizada por la propia López y los eurodiputados Pablo Iglesias y Tania González, sirvió para que los trabajadores y los miembros del comité de empresa de Casbega expusieran sus reivindicaciones y pidieran a los parlamentarios que se comprometan a “ser la voz” de los trabajadores y sus familias frente “a una empresa con beneficios que está vulnerando los derechos fundamentales” y que “está violando la legislación estatal y comunitaria”.

Durante el encuentro, al que también han asistido la portavoz de IU en la Eurocámara, Marina Albiol, y los eurodiputados Ernest Urtasun y Jonás Fernández, se describió la experiencia del “campamento de la dignidad de los espartanos” de Coca-Cola en la planta de Fuenlabrada y se ha incidido en que esta lucha de los trabajadores “ha trascendido el conflicto sindical para convertirse en un conflicto social”.

“Nuestra lucha va a seguir porque estamos fuertes y el campamento de Fuenlabrada seguirá en pie. No vamos a permitir por nada del mundo que desmantelen la fábrica porque esa sería la mejor excusa que le podemos dar a Coca-Cola para no readmitirnos. Os pedimos fuerza y apoyo porque esto va a ser largo y seguro que los espartanos y espartanas lo vamos a conseguir”, dijo uno de los trabajadores durante la reunión. En declaraciones a los medios después del encuentro, Francisco Bermejo, del comité de empresa, explicó que el de los trabajadores de Fuenlabrada “no es sólo un problema de puestos de trabajo, es un problema social que se está dando en España, en Grecia e Italia y que se puede dar en cualquier otro país por la deslocalización del trabajo.

No tiene ningún sentido es que una empresa como esta, millonaria, que al final se lleve el trabajo a Portugal o a Catalunya para ganar más dinero, eliminando más de 2.000 puestos de trabajo". López exigió que “no haya que esperar a octubre hasta que el Tribunal Supremo –al que ha recurrido la multinacional- se pronuncie al respecto para que la situación de los 278 trabajadores despedidos se solucione” y reclamó que “se cumpla la sentencia de la Audiencia Nacional” y que “Coca-Cola readmita a los despedidos, les abone los sueldos y vuelva a poner en marcha la planta de Fuenlabrada, porque una empresa que tiene a gala la responsabilidad social corporativa y que hace unos anuncios tan pensando en las familias, tan afectivos, no puede hacer otra cosa”.

"Los trabajadores de Coca-Cola están defendiendo los puestos de trabajo pero también luchan contra las reformas laborales tan dañinas para la clase trabajadora. La resistencia como la que están llevando a cabo en el campamento de la dignidad debería ser considerado un derecho fundamental de las personas para poder defender su dignidad".

Tras realizar una acción de protesta frente a la Eurocámara, un grupo de representantes sindicales acompañó a López a una reunión con el vicesecretario general de la Confederación Europea de Sindicatos, Patrick Itschert, a quien explicaron en primera persona todos los incumplimientos de la multinacional y las acciones que el comité de empresa y los trabajadores han puesto en marcha.