Garzón detalla la propuesta de Trabajo Garantizado con el objetivo de "crear un millón de puestos de trabajo" con un coste inferior al 1% del PIB

El candidato de IU a la Presidencia del Gobierno explica en un encuentro informativo con periodistas que este plan “puede hacerse en los márgenes actuales de la Unión Europea”

El portavoz económico parlamentario y candidato a la Presidencia del Gobierno de Izquierda Unida, Alberto Garzón, ha detallado hoy la propuesta de Trabajo Garantizado (TG) de esta formación, con la que se prevé crear un millón de puestos de trabajo tomando como referencia iniciativas similares impulsadas en países como Estados Unidos o Argentina. El diputado de IU explicó en dependencias parlamentarias que el Estado tiene la “obligación” de garantizar un puesto de trabajo remunerado y con condiciones laborales dignas a cualquier persona que no haya podido encontrar empleo en el sector privado o en el sector público tradicional, “sin importar su experiencia profesional, cualificación, sexo, renta o edad”.

El proyecto de TG que propone IU se basa en tres ejes: reforzar las actividades económicas y sociales todavía insuficientes (Educación pública, Sanidad pública, culturales, deportivas, generación de energía renovable, entre otras), crear nuevas actividades (sobre todo ecológicas: servicios de reutilización y reparación de materiales y productos, optimizar rendimiento energético de edificios, por ejemplo) y remunerar, visibilizar y dignificar el trabajo de cuidados, así como otros trabajos hoy día voluntarios, repartiendo esas actividades de forma solidaria entre la comunidad.

En un desayuno informativo con periodistas Garzón enfatizó que este plan “puede hacerse en los márgenes actuales de la Unión Europea (UE). Si tuviese otro diseño, sin un Banco Central Europeo (BCE) independiente que pone la economía al servicio de una oligarquía europea, este plan podría ser mucho más ambicioso”. El parlamentario de IU por Málaga denunció que “sólo hace falta voluntad política. Si Rajoy quisiera, podría ponerlo en marcha mañana mismo”. Como ejemplo, señaló la entrega de un billón de euros del BCE a los bancos: “Si una parte se hubiese inyectado a los propios Estados, se habría podido dedicar para generar trabajo”.

Esta propuesta de Trabajo Garantizado será uno de los pilares del programa electoral de IU de cara a las elecciones generales del próximo otoño, aunque el candidato no descartó plantearlo como propuesta parlamentaria en la presente legislatura.

El salario mensual contemplado oscila entre los 900 y los 1.200 euros en función de la cualificación que requiera cada puesto de trabajo. Además de garantizar el empleo “sin discriminación de sexo ni edad”, Garzón ha destacado otro efecto indirecto del plan: estos salarios son fijos en cada tramo, de forma que ese nivel de remuneración hace las veces de salario mínimo por debajo del cual ninguna persona trabajaría en el sector privado, al tener la posibilidad de acogerse a un programa de TG de mejores condiciones. “Cuando la gente puede trabajar por 900 euros es muy difícil que acepte trabajar por 700 euros en otro ámbito”, añadió.

Así, los empleadores del sector privado se verán obligados a ofrecer salarios iguales o superiores a los ofrecidos en el TG. La retribución no es sólo salarial e incluye también otros pagos, como cotizaciones a la Seguridad Social, ayudas para transporte, permiso por vacaciones, por paternidad y maternidad, por enfermedad, etc.

El coste total del proyecto representa apenas el 0,92% del PIB y se financiaría mediante una reforma fiscal similar a la que propone el sindicato de técnicos de Hacienda, que combate el fraude fiscal de las grandes empresas y fortunas. La recaudación superaría el 6,2% del PIB en un año, lo cual sería más que suficiente para ir aplicando la totalidad del TG propuesto. Otras partidas como la reducción del gasto militar -apuntó Alberto Garzón– permitirían dotar de más fondos al Estado, pero no serían necesarias para financiar el plan de Trabajo Garantizado.

“En la actualidad –reflexionó- no existe la capacidad para los ciudadanos para reclamar en un juzgado el derecho al trabajo, como sí ocurre con otras libertades como la de expresión”. Añadió que el trabajo “no es simplemente algo que nos garantiza ingresos, sino un derecho que debería tener todo ciudadano para su inserción en la sociedad: Si no hay trabajo, no hay democracia; si no hay derechos sociales, no hay democracia”.

Además del diputado por Málaga, también participaron en el encuentro informativo los economistas Randall Wray, autor del libro ‘Teoría Monetaria Moderna’, y Eduardo Garzón. En su libro, el estadounidense Wray –uno de los referentes internacionales dentro del campo del Trabajo Garantizado– recupera teorías económicas que se habían perdido en el último medio siglo. Durante sus explicaciones reivindicó el trabajo como un “derecho humano”, al tiempo que recordó que países como India ya lo han incorporado en su Constitución como un derecho de toda la población.

Por la tarde, los mismos protagonistas celebraron un acto público en el Círculo de Bellas Artes de Madrid para explicar también a la ciudadanía el alcance de esta propuesta de Trabajo Garantizado y aclarar las cuestiones que les pudieran plantear.