Garzón se reúne con representantes de los Guardias Civiles de la AUGC y ambas partes "dan por zanjado" cualquier malentendido suscitado por manifestaciones del diputado

Sobre las órdenes dadas por Fernández de Mesa para estudiar acciones legales contra él, el parlamentario de IU indica que “es muy libre de indicar lo que considere”, aunque reconoce su extrañeza por “la rapidez con que se maneja en esta cuestión” mientras los agentes llevan más de dos años “esperando que se habilite un protocolo claro y específico de actuación en las vallas de Ceuta y Melilla”

El diputado de Izquierda Unida Alberto Garzón ha mantenido esta mañana una reunión con el secretario de Relaciones Institucionales de la Asociación Unificada de la Guardia Civil (AUGC), Juan Liébana, tras la que ambos han “dado por zanjado cualquier malentendido” suscitado por unas declaraciones realizadas por el parlamentario el pasado lunes, que desde determinados ámbitos se han querido interpretar como un crítica a la labor que desempeñan los agentes de este Cuerpo.

Inmediatamente después de conocer el “alcance que de forma interesada y errónea algunos han pretendido dar a mis palabras, especialmente proviniendo de ámbitos que nada tienen que ver con el trabajo diario de la Guardia Civil”, Garzón se puso en contacto inmediatamente con los representantes directos de los agentes y remitió ayer una carta a los responsables de la AUGC para explicarles “directamente y sin intermediarios” el sentido de sus manifestaciones sobre el trabajo del Instituto Armado en Ceuta y Melilla.

En su escrito inicial, Garzón les adelantaba que “en ningún momento” pretendió insultar “a los agentes de la Guardia Civil o al conjunto de la Institución” y les trasladó su pesar por el uso que determinadas personas o grupos estaban haciendo de sus manifestaciones hasta llevar a que “hayan afilado palabras que no pronuncié”.

El encuentro finalmente cerrado para hoy se ha desarrollado en un “tono cordial, como corresponde a la histórica y estrecha relación de colaboración que Izquierda Unida mantiene con los representantes de los agentes en defensa de sus demandas y exigencias para mejorar sus condiciones de trabajo”, señala Garzón. De igual forma, el diputado de IU quiere agradecer públicamente que desde la AUGC hayan valorado “positivamente” sus detalladas explicaciones, dentro del deseo por parte de ambos de “mantener el buen entendimiento basado en la sinceridad y el respeto mutuos, cada uno desde su ámbito de actuación, para avanzar en la mejora de la Guardia Civil.

Coincidiendo con esta reunión de hoy, Alberto Garzón ha tenido conocido de que el director general del Instituto Armado, Arsenio Fernández de Mesa, había dado órdenes al general jurídico del Cuerpo para ‘iniciar las acciones legales oportunas’ y trasladar a la Fiscalía sus declaraciones. Sobre este punto, el diputado señala que “me limité a criticar con dureza, eso sí, la utilización que hace el Gobierno de un Cuerpo que defiende y vela por los derechos y la protección de la ciudadanía. Y lo hice aludiendo especialmente a las muertes de 15 personas que intentaban llegar a Ceuta, y cuya investigación se salda de momento con 16 guardias civiles imputados”.

“El Ejecutivo -prosigue- es el responsable y considero que fue desde este ámbito político desde donde se actuó ilegalmente, poniendo en riesgo a los propios agentes. No obstante, para despejar cualquier duda que pueda quedar, reitero mis disculpas a aquellos trabajadores de la Guardia Civil que puedan haberse sentido ofendidos. Nada más lejos de mi intención”.

Sobre la iniciativa decidida por Fernández de Mesa, Alberto Garzón indica que “el responsable político elegido por el PP para desempeñar este puesto es muy libre de ordenar emprender las acciones que considere. Me extraña, eso sí, la rapidez con que se maneja en esta cuestión, mucho más conociendo que no es la que caracteriza buena parte de sus actuaciones, entre ellas atender las demandas de los representantes democráticamente elegidos de los agentes a su cargo para que se habilite un protocolo claro y específico de actuación en las vallas de Ceuta y Melilla”.

“Una mayor diligencia en ello -explica-, tras más de dos años de demandas de sus subordinados, impediría que algunos de los que ahora desde fuera critican públicamente palabras como las mías lleven mucho tiempo poniendo a los pies de los caballos a esos mismos guardias civiles cuyos derechos Fernández de Mesa dice defender”.