Ángela Vallina denuncia que la desregulación del sector lácteo es un peligro para la supervivencia de las pequeñas explotaciones y del medio rural

La eurodiputada de Izquierda Unida Ángela Vallina ha denunciado esta mañana en Bruselas el peligro que supone para el medio rural y las pequeñas explotaciones agrícolas y ganaderas el fin de las cuotas lácteas impuesto por la Unión Europea. Un fin que, como ha recalcado, en lugar de dar lugar a un nuevo marco regulatorio, lo que ha hecho ha sido poner en marcha un sistema totalmente desregularizado.

“Después de 30 se ha prescindido de una herramienta clave para la gestión del mercado lácteo y la solución no ha sido una nueva regulación, sino todo lo contrario, la desregulación plena. Con la desaparición de este sistema se hace mucho más complicado la supervivencia de las pequeñas explotaciones, los modos de vida tradicionales en el medio rural y tiene conlleva un peligro añadido para la pérdida de población y la sostenibilidad medioambiental” de estas zonas en el Estado español, ha alertado.

Vallina ha estado acompañada en una rueda de prensa por la eurodiputada de Izquierda Plural Lidia Senra (Alternativa Galega de Esquerda en Europa - AGEe), el diputado de AGE en el Parlamento gallego, Antón Sánchez, y del ganadero asturiano Juan José Menéndez.

Senra ha dicho que con la retirada de las cuotas “estamos ante la confirmación de un fracaso anunciado” y ha apelado a la memoria histórica para recordar que en el año 2008 la Comisión Europea vendió el denominado “aterrizaje suave”, que permitía a los estados ir ampliando su producción hasta 2015, provocando un incremento de la cuota láctea. “Mientras esto ocurría –ha dicho Senra-, se han ido sucediendo las crisis en el sector a nivel europeo”.

Sobre ese peligro que supone para la población en las zonas rurales, Antón Sánchez ha destacado que en el caso de Galicia “es fundamental que las políticas de desarrollo rural estén focalizadas en fijar población”, ya que esto conseguiría “poner fin a la tendencia de envejecimiento, abandono y masculinización del entorno rural”.

En Galicia, ha recordado Sánchez, se produce casi el 50% del total de la producción láctea del Estado español y “es la novena región productora de la UE, contando con 9.000 explotaciones”, que se endeudaron para modernizarse “tal y como se les pidió desde las instituciones” y que ahora, sin embargo, se encuentran “endeudadas” y expuestas a la inexistencia “de un marco normativo que impida el abuso de posición de la gran industria y de la distribución”.

En este sentido, el asturiano Juan José Menéndez, ha alertado de la “gran inestabilidad” que sufre el sector en la denominada Cornisa Cantábrica, al tiempo que ha afirmado que la desaparición del antiguo sistema de cuotas “provoca una incerteza total de cara al futuro”. Las instituciones, ha exigido, “tienen que hacer políticas activas y realistas con una visión general tanto en el Estado como a nivel europeo” y deben “garantizar la continuidad de las explotaciones familiares, conseguir empleos y precios dignos que cubran los costes de producción y remuneren el trabajo, generando empleo y alimentación de calidad”.

Por último, ha denunciado la situación actual, en la que la industria láctea “está apretando a las ganaderas y ganaderos” ofreciendo contratos con precios por debajo de los 21 céntimos por cada litro producido, “metiendo presión y amenazando con que si no se les asignan esos contratos dejarán de comprarles leche”.

Tras la rueda de prensa, los cuatro han mantenido una reunión con el director general de Agricultura y Desarrollo Rural de la Comisión Europea, Jens Schaps, a quien han trasladado las claves básicas de la situación del sector lácteo a nivel estatal y europeo y las consecuencias que tendrá la liberalización que él avala.