Cayo Lara respalda con su presencia la movilización realizada frente a la embajada de Bélgica en Madrid por los trabajadores de Bosal en defensa de sus puestos de trabajo

El coordinador federal de IU advierte de que “las demandas que defiende la plantilla de la fábrica en Sagunto de esta multinacional son todo un símbolo del proceso de destrucción del tejido productivo de este país”

El coordinador federal de Izquierda Unida, Cayo Lara, ha respaldo hoy con su presencia la movilización que los trabajadores de la compañía Bosal han llevado a cabo en Madrid para protestar por el cierre de la factoría situada en Sagunto (Valencia), que se encuentra en la actualidad en concurso voluntario de acreedores con apertura de fase de liquidación. Lara considera que “las demandas que defiende la plantilla de esta multinacional fabricante de tubos de escape son todo un símbolo del proceso de destrucción del tejido productivo de este país. Si alguien soñó con una política industrial inexistente, aquí están los desastrosos resultados”.

El máximo responsable de IU ha acompañado durante buena parte de la mañana a los trabajadores de Bosal, afectados por un expediente de regulación de empleo (ERE) temporal, en su concentración ante la embajada de Bélgica en Madrid. Además, sus representantes sindicales han mantenido en el interior de la delegación diplomática un encuentro con el embajador belga, Pierre Labouverie. Le han informado de la grave situación de la plantilla, agravada por el hecho de que la dirección de la factoría cortara la comunicación en diciembre pasado, cuando presentó el ERE pocos días antes de que los 222 trabajadores recibieran la comunicación de su despido la víspera del día de Reyes Magos.

Los empleados han entregado también un documento donde reclaman al Gobierno belga -país donde está la sede del Grupo Bosal- que contribuya a encontrar una solución negociada a este conflicto y que ayude a la continuidad de la fábrica de Sagunto, que se ha visto perjudicada por la competencia de países como República Checa, Hungría o Turquía, con salarios más bajos y peores condiciones laborales.

“Estos trabajadores -señala Lara- defienden algo tan elemental como su puesto de trabajo y el pan de sus hijos. La plantilla de Bosal representa la España real, la España que está sufriendo los dramas de las políticas del Gobierno de Rajoy. Son miles y miles de trabajadores y trabajadoras que levantaron este país y que nunca imaginaron que fueran a sufrir tantas humillaciones”.

En palabras del presidente del comité de empresa, Antonio González, quien ha informado a los trabajadores a la salida de la reunión, “ahí dentro no se nos ha prometido nada, pero sí ha habido una enorme sorpresa cuando hemos dado a conocer la intención de la empresa, que pasa por conseguir que sean las propias administraciones públicas quienes paguen las indemnizaciones”.

González ha transmitido a la plantilla que el embajador, “aunque nos ha advertido que no puede interferir en asuntos de una empresa privada, se ha mostrado abierto a sugerir a la dirección de Bosal la necesidad de reestablecer los contactos con la representación de los trabajadores”.