Couso celebra unas jornadas con el objetivo de repensar la Defensa y las Fuerzas Armadas “en clave no agresiva pero soberana e independiente”

Contó con la participación de Felipe Alcaraz, Jesús Núñez, Alejandro Pizarroso, el teniente Gonzalo Segura, Bernardo Navazo y Pere Ortega

Seis expertos con diferentes perfiles se reunieron el pasado sábado en el Círculo de Bellas Artes de Madrid para hablar sobre las Fuerzas Armadas en un debate organizado por Izquierda Unida y el grupo de la Izquierda Unitaria Europea / Izquierda Verde Nórdica del Parlamento Europeo. La finalidad era abordar un debate al que la izquierda “se ha acercado con un relato lleno de tópicos y un antimilitarismo exacerbado”, como dice Javier Couso, eurodiputado y moderador de las jornadas.

Para Couso se debe usar la Defensa “en clave no agresiva pero soberana e independiente” y como ejemplo hace referencia al artículo 6 de la Constitución de la II República española: “España renuncia a la guerra como instrumento de política nacional”.

La posición subordinada de España en el esquema geopolítico euroatlántico La necesidad de tener una estructura funcional en las Fuerzas Armadas, el papel de la OTAN o la verdadera unión militar a nivel europeo fueron algunos de los temas debatidos en esta primera mesa que contó con la participación de Felipe Alcaraz, ex portavoz de Defensa de IU; Jesús Núñez, comandante en la reserva del Ejército de Tierra y Alejandro Pizarroso, catedrático de la Complutense y experto en comunicación en la guerra.

Felipe Alcaraz inició el debate con una exageración: “España es un país económicamente intervenido y militarmente invadido”, para señalar dos hechos que “demuestran que quizá no es tal exageración”: desde Maastricht “hay una intervención directa”, y en lo militar “hemos ido ganando enteros en el papel que nos ha asignado el imperialismo”. Un ejemplo está, dice Alcaraz, en la ampliación de la base de Morón de la Frontera, que se va a realizar “deprisa y corriendo por si cambiase la composición del Congreso en noviembre”. Alcaraz señala que tanto la intervención económica como la invasión militar “han sido decididas por el bipartidismo: PSOE y PP”.

Alejandro Pizarroso pone el foco sobre la comunicación de los asuntos de Defensa: “el ciudadano medio español ignora estos temas”, dice, “y eso hace que te puedan engañar y que puedan convencer a casi todos de todo”.

El Ejército se ha dejado de lado en todos los partidos políticos “incluso más allá del bipartidismo”, dice Pizarroso. “Cuando militaba en el 68 en el Partido Comunista me llamaban el militar porque después de largas discusiones yo levantaba la mano y decía '¿y los militares qué?' porqué sin eso no existe el Estado”. Para Jesús Núñez ningún país es independiente.

“Si con eso de 'unas fuerzas armadas para la soberanía' que apunta el título de la jornada se diera a entender que 'nosotros solos nos las apañamos' estaríamos militarizando España y gastaríamos muchos recursos para afrontar a todo lo que nos amenaza”, apunta, y concluye “no podemos afrontarlo en solitario”. Pero en esa labor de buscar aliados “la cuestión está en elegir de quién nos hacemos acompañar”.

Para Núñez “la OTAN es pasado”, hay que mirar a Europa, “aunque la Unión no tiene voluntad y seguimos prefiriendo ser cabeza de ratón que cola de león”. El problema para los ponentes es que ni siquiera se plantean debates en este sentido, y frente a eso actores como la OTAN realizan un esfuerzo comunicativo que les da resultados. Como señala Pizarroso “se ha hecho incluso perdiendo una guerra como la de Afganistán y sin intervenir contra el califato” de Irak y Siria.

“Pese a todo la OTAN ha conseguido vender su necesidad”. Jesús Núñez señala que la Defensa no se piensa “ni se repiensa” lo que provoca que tengamos “una estructura disfuncional”. La causa está en que antes no se tocaban estos temas “por tratarse de poderes fácticos” y en la actualidad no se hace “porque no da votos”, apunta.

Para Felipe Alcaraz hay soluciones, y estas pasarían por tener “una seguridad compartida trabajando desde la independencia de España y con una posición pacifista, cosa que el bipartidismo no ha hecho; cambiar la comunicación; derrotar al bipartidismo e ir en una especie de 'Ahora la Moncloa' a ganar las elecciones”. Coinciden los ponentes en la seguridad compartida. Pizarroso habla de una defensa europea “deseable” aunque “no es posible”.

Jesús Núñez por su parte insiste en pensar en las amenazas y adecuar la estructura. “Yo no soy pacifista, a ver quién convence a Abu Bakr al-Bagdadi de que hay que sentarse a la mesa a negociar, así que llegados al punto en el que hay violaciones de derechos humanos y hay que activar instrumentos militares necesito tener esos instrumentos: la clave está al servicio de qué y de quién”, sentencia Jesús Núñez.

Los responsables de la quiebra económica y moral de las Fuerzas Armadas Los aspectos económicos, el presupuesto destinado a Defensa y la manera en que se gasta tuvo más presencia en esta mesa. Los Planes Especiales de Armamento (PEA) fueron los protagonistas. Pero también hubo espacio para debatir sobre las resistencias franquistas, la opacidad y la libertad de expresión.

Participaron el Teniente Gonzalo Segura, el analista Bernardo Navazo y el también analista del Centre Delàs d'Estudis per la Pau, Pere Ortega. Gonzalo Segura quiso señalar la poca repercusión que tienen algunos escándalos en el seno del Ejército, lo que lleva “a que el militar se sienta desamparado”. De esta manera vemos cómo los “40.000 millones de deuda (los 30.000 más los 10.000 que regala el ministro Morenés a la industria) no ocupan portadas de periódico”.

También hay otros casos de puertas giratorias a empresas como Navantia o Santa Bérbara que manifiestan “unas conexiones con la industria o los bancos que nos han llevado a esta situación”. Por eso considera que la izquierda “debe hacer un esfuerzo” por asumir el debate. “En el momento, como en el caso Zaida Cantero, que haya manifestaciones contra la deuda frente a las puertas del ministerio de Defensa, empezaremos a ganar esta batalla”.

Pere Ortega señala el proceso de globalización para cuestionar la utilidad de las Fuerzas Armadas. “Las amenazas no se eliminan con el Ejército”, afirma. “¿Por qué nos gastamos 16.000 millones al año en un Ejército de 124.000 efectivos para mandar fuera unos 3.000 soldados y defendernos aquí de una supuesta amenaza exterior? Nadie lo sabe” y concluye: “las Fuerzas Armadas son una inercia del pasado”.

Bernardo Navazo destaca también el gasto y se centra en la corrupción. El analista señala que en sociedades democráticas más avanzadas y con mejores sistemas de control como Alemania o Estados Unidos “el ministerio de Defensa es el más opaco y con más problemas de corrupción”, sin embargo aquí “con el grado de corrupción que hay en muchas instituciones del Estado” la Defensa parecía estar inmaculada. Los casos más comunes suelen estar en el capítulo de compra de armamento. “A partir del año 1997 España adquiere cantidades monstruosas de recursos y lo hace mediante un sistema complejo de préstamos que se devolverán más adelante”.

El problema es que en 2010, en plena crisis, hay que empezar a pagar. Las consecuencias está en que se prioriza el pago del material y no se destinan recursos al mantenimiento. “El ejército lleva 5 años sin entrenar, así que si yo fuera Cataluña aprovecharía ahora para independizarme, o si fuera Marruecos aprovecharía para dar algún codazo” señala irónicamente Navazo. Pere Ortega defiende el cierre de empresas como Navantia y critica a los sindicatos que piden fabricar más armas para mantener los puestos de trabajo. Para Ortega “poner los recursos de la industria militar en las manos de la sociedad civil generaría más puestos de trabajo” y urge a que haya “un plan de reconversión” de la industria militar.

En esta mesa también se habló de la libertad de expresión en el Ejército y los comportamientos franquistas que permanecen impunes. En este sentido salió en el debate una sentencia del Tribunal Supremo que avala la libertad de expresión tras una crítica del portavoz de la Asociación Unificada de Militares a los gastos en época de recortes. “La sentencia dice que podemos hacer críticas siempre que sean ponderadas” dice Segura, “así que si digo que hay que ilegalizar Podemos eso es ponderado”, añade el teniente irónicamente en referencia a las declaraciones de Eduardo González-Gallarza Morales, general retirado e hijo de un ministro del Aire durante el franquismo.

Bernardo Navazo cree que las cosas pueden ir cambiando: “antes teníamos una opacidad que se construía sobre un consenso bipartidista”, sin embargo ahora “con un parlamento con más partidos” se puede exigir un plus de transparencia. Para el Teniente Segura la solución para terminar con la quiebra moral y económica pasa por que sea Hacienda la que audite al Ejército, que se elimine la justicia militar a la que califica como “entramado mafioso” y que se desmilitarice la Guardia Civil. Si no se hace todo seguirá igual porque en este momento “los contrapesos dependen de las Fuerzas Armadas”