Llamazares se despide con el reconocimiento de todos los grupos y la petición a los Diputados "de hoy y mañana" a que actúen para que el Congreso "siga siendo el centro de la política"

El diputado de IU por Asturias, a quien la próxima semana sustituirá Ana Castaño, alerta de que para esa tarea no hace falta “ni restauradores ni ‘cirujanos de hierro’. No necesitamos ni que nos ‘restauren’ ni que nos digan que nuestra democracia es un exceso” 

El diputado de Izquierda Unida por Asturias, Gaspar Llamazares, se ha despedido hoy formalmente del Congreso antes de incorporarse como portavoz del grupo parlamentario de IU en el parlamento asturiano, donde esta formación cuenta con cinco escaños logrados en los pasados comicios del 24M. Llamazares emplazó a los parlamentarios “de hoy y de mañana” a que promuevan los cambios necesarios para que la Cámara Baja “siga siendo el centro de la política”, más allá de los “malos tiempos” por los que atraviesa el parlamentarismo. 

El hasta hoy diputado estatal -que llegó al Congreso desde Asturias tras ser elegido en las elecciones de marzo de 2000 y que en octubre de ese mismo año fue nombrado coordinador general de IU, cargo que ocupó hasta 2008- intervino ante el Pleno por última vez en el debate de la reforma de la Ley de Enjuiciamiento Criminal. 

Como en otras ocasiones, nos desechó cierta ironía en sus palabras cuando afirmó que “mi intervención será corta, y no es una forma de hablar. Ésta es la última y no quiero despedirme a la francesa, pero tampoco como Antoñete, que no sabía cómo despedirse”. 

Llamazares no olvidó agradecer expresamente su “trabajo, amabilidad y apoyo” a los funcionarios, letrados y demás personal del Congreso. También reconoció que los diputados de todos los grupos le han “enseñado a pensar más globalmente, a deliberar, conceder y ceder”, algo que “es muy importante en democracia”. 

Quiso también lanzar el mensaje, mezcla de crítica y “sano escepticismo y esperanza”, de que “son muy malos tiempos para el parlamentarismo pero estoy seguro de que seguirá siendo el centro de la vida política de una democracia. Está en manos de los parlamentarios de hoy y de mañana llevar a cabo los cambios necesarios para que así sea”. 

Alertó de que para esa tarea no hace falta “ni restauradores ni ‘cirujanos de hierro’. No necesitamos ni que nos ‘restauren’ ni que nos digan que nuestra democracia es un exceso”.

Al acabar su intervención, los diputados presentes de todos los grupos reconocieron el trabajo de Llamazares despidiéndole con aplausos, a los que se sumó el abrazo de algunos de ellos cuando regresaba por última vez a su escaño. El propio presidente del Congreso, Jesús Posada, le dedicó unas palabras: “Como presidente, lamento profundamente la pérdida de su condición de diputado”, al tiempo que le deseó “lo mejor en su nueva andadura”. 

El puesto de Gaspar Llamazares como diputado de IU por Asturias será ocupado la próxima semana por Ana Castaño, que le sucedía en la lista en las elecciones generales de 2011.