Garzón alerta de que las previsiones que plasma el Gobierno en los presupuestos para 2016 "están todavía más en el aire" ante el posible estallido de otra crisis financiera

El diputado de Izquierda Unida y portavoz económico en el Congreso, Alberto Garzón, ha alertado esta tarde durante su intervención en el debate del dictamen sobre los Presupuestos Generales del Estado (PGE) que las previsiones en las que el Gobierno basa estas cuentas públicas para 2016 “están todavía más en el aire, teniendo presente el escenario internacional que nos está diciendo que es muy probable que en poco tiempo estalle una nueva crisis financiera”.

Para Garzón, este importante riesgo es consecuencia “de las políticas monetarias llevadas a cabo por los diferentes bancos centrales y que ya está mostrando claramente determinados efectos en países como China”, lo que puede repercutir también negativamente en la economía española en los próximos meses.

El diputado de IU defendió durante el debate relativo a los Títulos I y II de los PGE las enmiendas parciales de carácter general presentadas por su grupo de IU, ICV-EUiA, CHA. Las justificó en el hecho de que “con otra política de ingresos se puede hacer otra política de gastos”, ya que si no se hace así “seguirá creciendo la desigualdad y no solo como elemento moral desagradable, sino también porque nos conducirá a un modelo social profundamente regresivo en términos laborales, en términos de asistencia y en términos de derechos sociales conquistados, como la sanidad, la educación o las pensiones”.

Garzón advirtió de que pese a la propaganda electoralista del Gobierno del PP sobre la recuperación económica, lo que la realidad demuestra a diario es que “el hecho de que haya ahora mismo a nivel contable un crecimiento económico, no significa que la economía de España vaya bien. Y significa menos todavía que la gente que vive en España vaya bien”.

A CONTINUACIÓN SE INCLUYE LA INTERVENCIÓN ÍNTEGRA DE ALBERTO GARZÓN EN EL PLENO

Es el quinto proyecto de Presupuestos que debatimos en esta Cámara y, como en anteriores ocasiones en esta legislatura de Gobierno del Partido Popular, la inmensa mayoría de las enmiendas no son aceptadas. En esta ocasión, estamos ante más de 4.000 enmiendas que son directamente ignoradas, por lo tanto, tenemos que poner entre comillas el que esto sea un debate con todas las de la ley. Más bien es un trámite parlamentario que el Partido Popular tiene que pasar sea como sea. Sin embargo, nos parece que los debates son fundamentales para poner en cuestión las tesis y los fundamentos que están detrás de los propios Presupuestos Generales del Estado y, como en anteriores ocasiones, al tratarse de los mismos fundamentos, seguimos siendo igual de críticos con esos postulados que se encuentran detrás.

En este caso, las previsiones del Gobierno están todavía más en el aire, teniendo presente el escenario internacional que nos está diciendo que es muy probable que en poco tiempo estalle una nueva crisis financiera, como consecuencia de las políticas monetarias llevadas a cabo por los diferentes bancos centrales y que ya está mostrando claramente determinados efectos en países como China, que está teniendo que hacer una política monetaria muy contundente para evitar esa crisis. Creemos que en cualquier momento eso puede afectar. Es cierto que el ciclo económico siempre es más lento que el ciclo político, pero no se deberían hacer los Presupuestos ignorando ese contexto internacional e ignorando que, si así sucediese, nos encontraríamos con papel mojado en estos Presupuestos.

Dicho esto, hemos de tener presente que, como decíamos, estos Presupuestos se basan en los mismos fundamentos que los anteriores, es decir, más austeridad entendida en el término de que el techo de gasto baja y se tiene una política profundamente restrictiva en términos de la inversión pública, haciendo de la consolidación fiscal el eje vertebrador de estos presupuestos.

El hecho de que haya ahora mismo a nivel contable un crecimiento económico, no significa que la economía de España vaya bien. Y significa menos todavía que la gente que vive en España vaya bien. Estamos asistiendo a un cambio de orden social y de modelo económico que probablemente cristalice, como ya lo está haciendo, en el hecho de que se pueda crecer económicamente, mientras la gente sigue teniendo privaciones, y cada vez mayores sectores sociales las tienen igualmente.

En ese sentido creemos que es muy importante darle la vuelta a este rumbo suicida. Eso se puede hacer como en el título I (nuestra enmienda tiene como objeto explicar las enmiendas del resto de secciones y de títulos en términos de gasto) obedeciendo a un criterio diferente para el ámbito de los ingresos. Es decir, este Gobierno en los últimos cuatro años ha hecho una política profundamente contradictoria porque ha entendido que la austeridad era un problema fundamentalmente de gasto y ha dejado de lado los ingresos. Alguna vez ha hecho una modificación de ingresos, una reforma fiscal que tenía un cierto componente en todo caso positivo, pero en conjunto, al final, cuando hemos visto las últimas reformas fiscales, asistimos al mismo problema de siempre, al problema de que nuestro sistema fiscal es profundamente regresivo, porque se suben los impuestos indirectos, como ocurre con el IVA, y se bajan los impuestos directos, al mismo tiempo que se permite que sigan existiendo lagunas fiscales como son el fraude fiscal y la existencia de instrumentos que operan en paraísos fiscales, como las entidades de tenencia de valores extranjeros; instrumentos que residen en nuestra institución y que el Gobierno protege por alguna extraña razón: porque al final, en la práctica, existe una capacidad de las grandes empresas y de los sujetos económicos más poderosos para evitar el pago de los impuestos de forma legal, y lo pueden hacer de forma legal porque el Gobierno no ataja ese problema.

Cuando vamos al resultado concreto del pago de impuestos, las grandes empresas acaban pagando un tipo efectivo absolutamente ridículo, que en algunos casos no llega ni al 5%, y si una gran empresa paga un 5% en términos de impuestos y la mayoría de los mortales en este país paga por encima del 25% -por ser muy modestos en ese pago-, al final nos encontramos ante una profunda desigualdad que se incrementa año tras año y que justifica ese incremento cuantitativo de la misma.

Y no es solo eso, porque no estamos hablando solo de un elemento normativo, es decir, de un elemento que relacione la moral y la ética con la economía, sino que estamos hablando también de cómo se desenvuelve nuestra economía. Nuestra economía no se puede desenvolver adecuadamente en un entorno de amplia desigualdad, y esa amplia desigualdad tiene que ver con el hecho de que si el Estado recoge impuestos de forma regresiva, tiene menos capacidad para hacer política social, menos capacidad para pagar la educación, menos capacidad para pagar las pensiones, menos capacidad para pagar la sanidad y eso, entonces, no será una cuestión inevitable, sino que será en última instancia una decisión política.

Por eso creemos que es muy necesario presentar una enmienda que plantee que hay alternativas, que plantee que se puede incidir sobre los ingresos precisamente para no tener que ir a los gastos como un elemento central del ajuste. Se puede ajustar por la vía de los ingresos, se puede atacar a los ingresos para incrementarlos de forma progresiva, de forma que obedezca, por cierto, al artículo 31 de la Constitución española; es decir, para hacer referencia y ser justos y coherentes con lo que establece esa Constitución tantas veces citada y que tantas veces sirve como parapeto para otras políticas del Gobierno y que, sin embargo, en cuestiones sociales el Gobierno ignora sistemáticamente.

Con otra política de ingresos se puede hacer otra política de gastos y si no se hace esa política de gastos, seguirá creciendo la desigualdad y no solo -insistimos- como elemento moral desagradable, sino también y fundamentalmente porque nos conducirá a un modelo social profundamente regresivo en términos laborales, en términos de asistencia y en términos de derechos sociales conquistados, como la sanidad, la educación o las pensiones. Por eso este título I lo centramos con esta única enmienda que sirve para justificar el resto de enmiendas presentadas a las secciones y los títulos. Muchas gracias.