Garzón considera una "mala noticia" el acuerdo de última hora alcanzado por Junts pel Si y la CUP para investir a Puigdemont como Presidente

El diputado de Izquierda Unida Alberto Garzón considera una “mala noticia” el acuerdo de última hora alcanzado por Junts pel Sí y la CUP para que Carles Puigdemont sea investido como nuevo presidente de la Generalitat de Cataluña en sustitución de Artur Mas, y desbloquear así la delicada situación política local que se arrastra desde hace cerca de dos meses. Garzón valoró que esta maniobra entre las formaciones independentistas incrementa la necesidad de configurar una mayoría progresista en el Congreso de los Diputados para evitar que haya una repetición de las elecciones generales.

El parlamentario electo de IU hizo este análisis al término de la reunión del Consejo Político Federal de IU, cuya conclusión esta tarde casi coincide con las declaraciones del presidente catalán en funciones, en las que Mas confirmó públicamente su renuncia a la reelección en favor de Puigdemont, lo cual evita la repetición de las elecciones en Cataluña.

Preguntado por los medios de comunicación en la sede federal de IU, Garzón explicó que siempre es una “mala noticia” que alguien que pertenece a un “partido de derechas”, como es CDC, presida un Gobierno tan relevante como el de la Generalitat.

Además, consideró que al compartir partido Puigdemont y Mas, será en la práctica el segundo el que “aunque escondido”, tome las decisiones relevantes, por lo que habrá una “continuidad” respecto a las “políticas de recortes” impuestas de los últimos años desde el Ejecutivo catalán.

Alberto Garzón mostró su rechazo a que este acuerdo entre Junts pel Sí y la CUP sirva para “perpetuar” esas políticas en contra de las clases populares, por lo que adelantó que desde Izquierda Unida se seguirá defendiendo una “salida social a la crisis económica”, también en Cataluña.

El diputado de IU se mostró partidario de “respetar” los debates internos de la CUP, formación de la que valora su “honestidad” a la hora de afrontar sus posiciones políticas “aunque no estemos de acuerdo” con ellas, como es el caso de su defensa a ultranza del independentismo y el apoyo a una “persona de derechas” para pilotar el Gobierno catalán.

Garzón consideró que ahora “con más motivo” no se deberían repetir las elecciones generales a nivel estatal porque ello solo serviría para reforzar las posiciones del PP e insistió en que en el Congreso existe ya una mayoría para asegurar “políticas de izquierdas”, por lo que llamó al diálogo para hacerlas posibles.