Garzón asegura que "IU-UP no tira la toalla" y adelanta que a partir de mañana "llamaremos de inmediato al resto de fuerzas para reunir la mesa 'a cuatro' y que haya un Gobierno de izquierdas"

El portavoz parlamentario de Izquierda Unida-Unidad Popular destaca que “nuestra oferta es honesta y sincera” y muestra su “sorpresa” por el empecinamiento del líder del PSOE de seguir hasta ahora “la misma estrategia que Susana Díaz en Andalucía, la de pactar con la ‘nueva derecha’, como la llamó el propio Sánchez no hace mucho”

El portavoz parlamentario de Izquierda Unida-Unidad Popular, Alberto Garzón, ha indicado esta mañana que “IU-UP no tira la toalla. Hay que volver a intentarlo”. Garzón ha explicado que, una vez que la segunda votación de mañana viernes evidencie la imposibilidad de que Pedro Sánchez sea investido presidente del Gobierno a partir de su pacto con Ciudadanos, “inmediatamente llamaremos al resto de fuerzas para que la semana que viene vuelva a reunirse la mesa ‘a cuatro’, y explorar la posibilidad de que haya un gobierno de izquierdas y lograr el apoyo suficiente para un acuerdo que sume”.

El parlamentario de IU-UP ofreció una rueda de prensa en el Congreso para despejar cualquier duda tras la primera votación fallida para las aspiraciones del candidato del PSOE, producida apenas 15 horas antes en la misma sede parlamentaria. “Nuestra oferta es honesta y sincera”, enfatizó. Sobre el resultado de las conversaciones multipartitas que busca retomar aseguró que “somos optimistas, siempre y cuando el PSOE elija a su izquierda y sea coherente. No nos resignamos y no queremos que haya nuevas elecciones”.

En respuesta a las cuestiones planteadas sobre la más que probable posibilidad de que Felipe de Borbón abra otra ronda de contactos la próxima semana y encargue la investidura a otro candidato distinto a Sánchez, valoró que eso “sería independiente y no incompatible con la reunión ‘a cuatro’. A Rajoy no le salen los números y puede estrellarse. Por otra parte, si se retoma nuestro diálogo, habría la oportunidad de decirle al ciudadano Felipe de Borbón que se dan los mimbres para un acuerdo”.

Alberto Garzón mostró la absoluta flexibilidad de su planteamiento para llegar a buen puerto. No obstante, aclaró un par de cosas que han cambiado a partir de este primer intento fallido del candidato socialista para llegar a La Moncloa de la mano de Albert Rivera. Señaló, por un lado, que “mantenemos nuestra negativa a retomar las reuniones bilaterales”; también que los socialistas deben entender que tras este fracaso “se vuelve a empezar de cero. Eso es asumible y hay que explorar otra vía en la mesa ‘a cuatro’ pero con el eje puesto en la izquierda”.

El dirigente de Izquierda Unida reconoció su “sorpresa” por el empecinamiento de Sánchez de tirar para adelante sabiendo que contaba solo con 130 respaldos. Lo achacó a que de esta manera había seguido “la misma estrategia que Susana Díaz en Andalucía, la de pactar con la ‘nueva derecha’, como la llamó el propio Sánchez no hace mucho”.

Eso sí, a Garzón seguía sin cuadrarle que el líder estatal del PSOE copiara así “la misma estrategia de los críticos andaluces a Pedro Sánchez”, por lo que insistió en que “la mesa ‘a cuatro’ es el camino más sólido y riguroso. No se puede repetir la fórmula andaluza de cambiar a la izquierda por la derecha”.

Se mostró dispuesto a contribuir a remover las distancias existentes hasta ahora entre los distintos actores, que no negó. Respecto a las relaciones entre PSOE y Podemos señaló que “no han sido del todo elegantes entre ambas direcciones, incluso han sido hostiles. No creo que sea por problemas personales y sí políticos, por lo que deben resolverlo desde la política”.

Sobre las que mantiene IU con ambos detalló que “claro que tenemos muchas diferencias con el PSOE, también con Podemos. El PSOE ha maltratado históricamente a Izquierda Unida, como se pudo ver en Andalucía, y Podemos ha creado problemas, incluso para que tuviéramos grupo parlamentario. Pero son elementos que ahora se deben quedar al margen y lo fundamental es resolver los problemas de la gente y no las rencillas”.

Garzón contestó que “podría ser bueno que Pedro Sánchez y Pablo Iglesias también se sentaran en la mesa ‘a cuatro, pero no es imprescindible”. Lo que sí ve fundamental es que “el PSOE gire a la izquierda. Ese es el sentir mayoritario de la población de izquierdas de este país y nosotros queremos navegar hacia esa posibilidad”. No obstante, reconoció que “los socialistas son muy libres de elegir la vía que quieran explorar: bien ir a la izquierda o dejarse seducir por cantos de sirena como los de Felipe González o de Susana Díaz”.