El Consejo Político de IU da el visto bueno a las normas, calendario y reglamento de la XI Asamblea Federal

Queda pendiente definir y aprobar el método de elección de las candidaturas que se presenten para la elección del nuevo órgano de dirección, por lo que se ha abierto un periodo para la búsqueda de consensos hasta el próximo 10 de abril

Izquierda Unida avanza en su calendario preasambleario de cara a la celebración de su XI Asamblea Federal. El Consejo Político Federal (CPF) -máximo órgano de dirección entre asambleas- celebrado el 6 de marzo ha aprobado los documentos elaborados y presentados por la Comisión de Trabajo elegida en enero para preparar este importante congreso. Entre ellos se encuentra el ‘Plan de Acción’, el ‘Esquema para Documentos Político-Organizativos”, así como el relativo a ‘Calendario, Normas y Reglamento’.
 
De esta forma, el CPF deja fijadas las normas, calendario, reglamento y horario de la Asamblea -que queda convocada para los próximos días 4 y 5 de junio, a expensas de que finalmente haya o no repetición de las elecciones generales-, así como la estructura de los documentos políticos que se deben elaborar y debatir en este proceso, junto a la distribución de delegado/as por federaciones. La votación sobre estos puntos contó con 55 votos a favor, 29 en contra y 13 abstenciones.
 
Aunque ya estaba previsto en el contenido de la documentación aprobada y también fruto del vivo debate suscitado a lo largo de las cerca de seis horas que duró el Consejo, quedó pendiente definir y aprobar el método de elección de las candidaturas que se presenten para la elección del nuevo órgano de dirección de IU. La decisión definitiva se adoptará en el CPF convocado para el próximo 10 de abril.
 
Búsqueda de acuerdos
 
Así, en el documento aprobado referido ‘Calendario, Normas y Reglamento’ se establecía ya la propuesta de dejar hasta esa fecha la decisión sobre ‘el nombre del órgano de dirección a elegir, el número de miembros y los métodos de elección’. Hasta entonces se busca progresar en la construcción de consensos sobre los distintos niveles de dirección y su composición, sobre los que hasta ahora se ha avanzado en los criterios generales.

Los miembros del CPF reunido ayer coincidieron de forma mayoritaria en enfocar la próxima Asamblea Federal como una oportunidad inmejorable de renovación y de superación de los problemas organizativos y burocráticos que hasta ahora han provocado disfunciones en IU. El objetivo final es poder definir su espacio dentro de la ‘izquierda transformadora’ del país que tenga muy en cuenta el debate sobre la posible confluencia con otras organizaciones sociales y políticas, tal y como señala el Plan de Acción para dicha Asamblea.

El documento donde se plasma este Plan recoge que se debe abrir el debate y proceso de decisión sobre ‘cómo hacer realidad la organización y las herramientas de trabajo’ con las que hoy no cuenta IU y que necesita ‘para combatir a quienes quieren imponer una segunda transición que cierre la crisis de régimen para abrir un nuevo periodo de dominio del capital’.

Cómo intervenir mejor en el conflicto social y de clase

Izquierda Unida plantea resolver problemas organizativos para que tomen más impulso sus propuestas políticas. ‘No estamos ante un enfoque meramente teórico -se indica-, estamos diciendo que es inaplazable abordar un trabajo eminentemente práctico. Debemos debatir y decidir cómo nos organizamos y trabajamos para disputar la hegemonía e intervenir de forma real y eficaz en el conflicto social y de clase’.

Se busca salir de la XI Asamblea con una idea clara sobre ‘cómo debe funcionar la izquierda rupturista’ y cómo trabajar para influir de manera decisiva en los conflictos políticos, sociales y laborales: ‘en el debate debemos de resolver las cuestiones que hemos visto funcionan mal y nos hacen lentos y burocratizados a la hora de tomar y aplicar decisiones’.

Entre las cuestiones a abordar se incluye el debate sobre las confluencias con otras organizaciones, partiendo de la experiencia de haber participado ya en un buen número de candidaturas de convergencia municipales en mayo de 2015 o con la fórmula de Unidad Popular en las generales del 20D.

IU considera que no necesita reinventarse; cuenta en su haber con muchas experiencias ‘útiles’, lo que no impide demostrar audacia y disposición a ‘jugársela, repensarse y hacer autocrítica para ser útiles a la gente’. Esto pasa por construir un relato que enlace pasado, presente y futuro, recordando la lucha contra la dictadura, la apertura en democracia y el hecho de estar dispuestos ‘a sumar para cambiar el país participando en candidaturas de unidad’.

Izquierda Unida quiere que su XI Asamblea Federal sirva para impulsar la democracia interna, la participación del conjunto de la militancia o la valentía para afrontar debates huyendo de discusiones estériles marcadas por la ambigüedad, la falta de definición o enfrentamientos internos.