Garzón analiza el resultado de las elecciones del 26J y apunta a la “necesidad de recuperar la movilización social como elemento estratégico de futuro”

La Asamblea Político y Social de Izquierda Unida, nuevo máximo órgano de debate entre congresos, aprueba con 88 votos a favor, 1 en contra y 28 abstenciones el análisis de ‘Valoración de resultados de las elecciones generales del 26J’

La Asamblea Político y Social (APS) de Izquierda Unida, nuevo máximo órgano de debate entre congresos creado en la XI Asamblea Federal de IU del pasado junio, ha aprobado esta tarde con 88 votos a favor, 1 en contra y 28 abstenciones la valoración de los resultados de las elecciones del 26J, de cuyo resumen de contenidos se ha encargado Alberto Garzón, en su calidad de coordinador federal.

Garzón tuvo dos intervenciones durante el desarrollo de la APS; la primera, por la mañana, la dedicó a exponer el documento de ‘Valoración de resultados de las elecciones generales del 26J’. Éste no era un informe de coyuntura política al uso, sino que en su elaboración el máximo responsable de IU tuvo muy en cuenta el resultado de los análisis previos realizados por las asambleas de base de la organización en todo el Estado, así como las conclusiones recopiladas por las direcciones de las diferentes federaciones que la componen.

En la intervención de la tarde, a este primer análisis le añadió también los puntos mayoritarios y más destacados surgidos en el debate producido en los seis grupos de trabajo en que quedaron distribuidos lo/as miembros de la APS, según el método de trabajo que había sido aprobado previamente al inicio de la reunión.

Garzón consideró que este método “ha funcionado bien” porque ha facilitado “una mayor participación de todo el mundo en el debate, además de más tiempo en las intervenciones, todo lo cual ayuda a construir y sacar conclusiones desde abajo. El resultado es que podemos hacer un planteamiento más estratégico y menos coyuntural”.

Entre las conclusiones principales sobre el resultado electoral del 26J expuestas por el máximo responsable de IU en su intervención final está la “necesidad de recuperar la movilización social como elemento estratégico en el futuro”. Señaló que con ella “se crea subjetividad en la acción política, al mismo tiempo que ayuda a generar agenda política”, algo muy importante a la hora de diferenciarse de otros actores políticos.

Reconoció, a su vez, la “contradicción en el discurso y en la estrategia” evidenciado durante la campaña electoral, lo que achacó en buena medida a la “inercia” que se había generado en la propia campaña y que llevó a que ésta acabara siendo más “conservadora” en  sus planteamientos de lo necesario. No obstante, consideró que en el seno de la coalición electoral Unidos Podemos estas contradicciones no se habían dado precisamente entre IU y Podemos, como fuerzas políticas independientes que son, sino que habían surgidos a otros niveles.

Como lección de cara al futuro, apuntó que la confluencia, generada en poco tiempo y con prisas, “debe hacerse más en la práctica, más desde abajo” y no de forma tan cupular como ha podido percibir el electorado.

Alberto Garzón incorporó también a su análisis la constatación apreciada por lo/as miembros de la Asamblea Político y Social de IU de que había habido una “invisibilización de la cuestión programática”. Esto no sólo se pudo deber a factores internos sino, sobre todo, a otros externos como son la influencia que tienen actores fundamentales que intervienen en una campaña electoral al margen de los candidato/as y los partidos, como pueden ser los medios de comunicación, para centrar el debate en puntos más coyunturales, de menor alcance y recorrido.

De cara al futuro a corto y medio plazo, en el debate surgió también la “necesidad de visibilidad de Izquierda Unida” dentro del grupo parlamentario que conforme Unidos Podemos en el Congreso. En este sentido, Garzón recordó que desde la dirección de IU se comenzó ya hace tiempo a negociar esta cuestión con sus homólogos de Podemos, además de que lo/as ocho diputado/as y dos senadore/as con que cuenta ahora esta formación dentro de Unidos Podemos y sus confluencias ya tuvieron una reunión el pasado martes para empezar a coordinador el trabajo y preparar su actuación parlamentaria en cuanto arranque la legislatura.

El coordinador federal puntualizó para quien no lo recordara que lo/as parlamentarios de IU tendrán “disciplina de voto propia”, algo que no hace falta volver a negociar ahora, porque ya estaba recogido en el acuerdo cuando se formó la coalición electoral.

Garzón expuso que nos encontramos ante un “escenario político complejo”, que hace que en estos momentos “se tenga que trabajar con hipótesis”, empezando por lo que pasará la semana que viene en la constitución de la Mesa del Congreso, o lo que sucederá en la sesión de investidura y quién puede estar en disposición de formar gobierno. Aquí, abundó en la idea de tratar de evitar hasta el último momento que Mariano Rajoy pueda formar un nuevo ejecutivo, por lo que recordó que IU trabajará para contribuir a la formación de un gobierno de cambio y de progreso alternativo.