IU rechaza que sean los costes laborales los que impiden crear empleo y propone para ello “subidas salariales y mayores servicios y prestaciones sociales”

El responsable federal de Políticas Económicas, Carlos Sánchez Mato, denuncia que “resulta especialmente sangrante que la actual situación coincida con el fuerte incremento de las retribuciones de los consejos de administración, que han aumentado un 8,2% como media, siete veces más que los salarios” 

Izquierda Unida, a través de su responsable federal de Políticas Económicas, Carlos Sánchez Mato, propone como una de las principales medidas a adoptar para crear empleo en estos momentos “incrementar la capacidad adquisitiva de la población, especialmente de quienes tienen menos. Eso se consigue precisamente mediante las subidas salariales (salario directo) y con mayores servicios y prestaciones sociales (salario indirecto y diferido)”. IU acabará de desarrollar y expondrá en poco tiempo las propuestas concretas para ponerlo en práctica.

Sánchez Mato asegura que “pese a lo que nos intentan hacer creer con muchas ganas desde la derecha económica y política, tanto la evidencia empírica como numerosos estudios avalan que el verdadero obstáculo para crear empleo a día de hoy no son los salarios demasiado altos, sino la falta de una demanda suficiente que tire de la producción”.

El dirigente federal de IU detalla que “ésta no es la única vía, ni mucho menos. No queremos que se estimulen sólo determinados sectores económicos que realizan una actividad dañina en términos sociales o ecológicos. Nuestro objetivo no es que la gente tenga más dinero en sus bolsillos únicamente para comprar más vehículos privados o para seguir haciéndole el negocio a la Banca. Queremos desarrollar y fomentar un nuevo modelo productivo mucho más volcado hacia las necesidades sociales, ecológicas y culturales, y no exclusivamente a las necesidades económicas de las empresas como ocurre ahora”.

“Para ello -desarrolla el responsable económico de IU- proponemos la creación directa de empleo desde el sector público en este tipo de actividades tan deficientes y necesarias para nuestro bienestar. Es lo que hemos venido a llamar ‘Trabajo Garantizado’. De esta forma lograremos matar dos pájaros de un tiro: crearemos empleo, ya que el sector privado no lo hace porque no lo necesita, y se incrementará el número y calidad de actividades que redunden en beneficio social, medioambiental y cultural”.

Sobre la evolución de los salarios, resulta esclarecedora la última Encuesta Trimestral de Coste Salarial elaborada por el Instituto Nacional de Estadística referida al segundo trimestre de 2016. “Pone de manifiesto -valora el dirigente de IU- que el 93,8% de las empresas españolas declaran no necesitar más trabajadores, mientras sólo el 4,4% de ellas dicen no contratar más porque el coste salarial que deberían pagar es elevado”.

Sánchez Mato apunta que “ésta ha sido una constante desde que se inició la serie temporal en el tercer trimestre de 2013. Los empresarios no contratan a nuevos trabajadores simplemente porque no necesitan más manos para atender el nivel de actividad empresarial que tienen”.

De la misma forma advierte de que “es falso el mantra neoliberal que sostiene que la reducción de salarios y otros costes laborales es necesaria para que aumente la contratación. Sólo persigue el objetivo ideológico de abaratar el coste de los actuales trabajadores. Los empresarios sólo contratan cuando necesitan mano de obra para atender nuevas ventas y pedidos”.

Pone como ejemplo las importantes reestructuraciones en grandes empresas conocidas hace poco, con las que estas compañías buscan despedir a sus trabajadores porque no registran suficiente negocio: Peugeot ha mandado a casa a 1.311 personas de su planta de Madrid por falta de trabajo y el Banco Popular prepara una reducción de entre 2.500 y 3.000 empleados (entre un 16 y 20% de la plantilla total)

Esta situación de falta de demanda también se pone de manifiesto en la Encuesta de Acceso a la Financiación de pequeñas y medianas empresas del Banco Central Europeo. Revela que el 31,7% de las pequeñas y medianas empresas (pymes) españolas declara que su principal problema es que no encuentra suficientes clientes. Éste es también el principal problema de las pymes alemanas, francesas e italianas, y del promedio de la eurozona.

El resto de problemas señalados son: el 18,2% de las encuestadas señalan a los competidores; el 13%, al coste laboral o de producción; el 11,5%, a la regulación; el 11,1%, a la disponibilidad de empleados cualificados y el 10,3%, a la financiación.

Los resultados del Observatorio del trabajo autónomo de la Confederación Intersectorial de Autónomos del Estado apuntan en la misma dirección: frente a la pregunta de por qué no se acogieron a la tarifa plana sobre cotizaciones sociales, el 60,47% de los autónomos que no utilizó esta medida contestó que no lo hizo porque no necesitó contratar a nadie ya que su actividad estuvo estancada o en recesión.

Carlos Sánchez Mato denuncia que “resulta especialmente sangrante que esto coincida con el fuerte incremento de las retribuciones de los consejos de administración”. 

Recuerda que el pasado viernes se publicó el Informe Anual de Remuneraciones de consejeros de las empresas cotizadas correspondiente a 2015. La retribución media por consejero en las empresas cotizadas españolas fue de 344.000 euros anuales en 2015, lo que significa un aumento del 8,2% respecto al año anterior. “Eso supone siete veces el alza de los salarios y también que las retribuciones de los consejeros crecen tres veces más que los propios beneficios empresariales”, advierte Sánchez Mato.

Los consejeros del IBEX cobran 636.000 euros y los de otras cotizadas 182.000 euros. Esto supone acentuar la diferencia entre lo que ocurre con los salarios de los trabajadores y lo que pasa con los de quienes deciden sobre ellos. En 2014 la retribución media por consejero se situó en 318.000 euros anuales y ya supuso un aumento del 11,6% respecto al año anterior.