IU contrapone los 1,6 millones de trabajadores a tiempo parcial que no lo pueden hacer a jornada completa a los 1,3 millones de empleos “que el PP presume de haber creado”

El responsable federal de Políticas Económicas de IU señala que los datos de la última EPA “confirman la precarización en las relaciones laborales que, además del nivel de desempleo, temporalidad e involuntariedad de la jornada parcial, revelan la imposibilidad de confirmar la tan cacareada ‘salida de la crisis’ en términos laborales”

Izquierda Unida, a través de la Secretaría federal de Políticas Económicas, cuyo responsable es Carlos Sánchez Mato, ha realizado un análisis más pormenorizado de los datos de la Encuesta de Población Activa (EPA) referidos al tercer trimestre de este año hechos públicos ayer. Entre las principales conclusiones que se extraen está el que más de 1,6 millones de personas, es decir, cerca del 9% de la población ocupada, lo está a tiempo parcial por no haber encontrado trabajo a jornada completa. Es decir, podrían denominarse “personas desempleadas parcialmente de manera involuntaria”, que no computan para el cálculo de la tasa de paro.

Para Sánchez Mato, datos como éste contenidos en la EPA “confirman la precarización en las relaciones laborales que, además del nivel de desempleo, temporalidad e involuntariedad de la jornada parcial, revelan la imposibilidad de confirmar la tan cacareada ‘salida de la crisis’ en términos laborales”.

Para el dirigente federal de IU, el dato que señala que la tasa de paro ha bajado del 20% por primera vez desde 2010 y que “desde el Gobierno en funciones del PP presuman de haber creado 1,3 millones de empleos en modo alguno puede ocultar la enorme dosis de precariedad y de insatisfacción general existente”.

El análisis de los datos de la EPA realizado por IU señala también que “de la intensa devaluación salarial desde el estallido de la crisis hay que destacar que cada vez nos alejamos más del resto de la eurozona en términos salariales”. Así, si en 2008 el salario medio por hora trabajada se situaba en España un 32,2% por debajo de la eurozona, en 2015 esa distancia se ha ido hasta el 39%. En términos absolutos, eso significa que mientras en España el salario medio por hora alcanza los 15,8 euros, sin cotizaciones sociales, en la zona del euro se sitúa en 22 euros.

“Esa es la salida a la crisis que han diseñado PP, PSOE y Ciudadanos para los trabajadores/as de nuestro país”, lamenta Sánchez Mato. 

El trabajo de interpretación de la EPA que ha elaborado Izquierda Unida expone de manera desarrollada que:   

Uno  de los aspectos clave para entender la precarización en el mercado laboral en la actualidad, y en especial desde el inicio de la crisis económica en 2008, es la involuntariedad en la población que está ocupada a tiempo parcial. Según los datos de INE:

El 9% de la población ocupada lo está de manera involuntaria, es decir 1.654.200 personas. Por sexo, las mujeres ocupadas involuntariamente (1.147.500 mujeres) representan el 13,6% del total de mujeres ocupadas, mientras que en hombres este porcentaje asciende al 8,9% (506.800 hombres)

En este sentido, se puede afirmar que existen 1.654.200 “personas desempleadas parcialmente de manera involuntaria”, que no computan para el cálculo de la tasa de paro.

Estos porcentajes se han ido incrementando sensiblemente desde el inicio de la crisis, ya que en 2008 los datos eran: total población: 4%; mujeres: 7,3%; hombre: 1,5%.

La jornada parcial está representando un mecanismo de participación en el mercado laboral claramente precarizador, que ya se ha incrementado de manera relevante el porcentaje de población ocupada a tiempo parcial de manera involuntaria con respecto al total de población en jornada parcial. El 61,3% de población ocupada a tiempo parcial lo está de forma involuntaria, duplicándose este porcentaje desde el inicio de la crisis. 

El análisis de estos datos permite afirmar que las sucesivas reformas en el ámbito laboral y las prácticas de gestión de la mano de obra predominantes en el mercado laboral español generan elevados niveles de precariedad, y no resuelven los problemas laborales que la crisis económica ha agudizado.

Por otra parte, la demanda de “más reformas laborales”, por ejemplo en el sentido de la introducción de la figura de los minijobs, denota un fuerte desconocimiento de la realidad del mercado de trabajo español, porque los minijobs ya son una dramática realidad para un buen número de trabajadoras y trabajadores en España.