Comunicado por el 38º aniversario de la despenalización de la homosexualidad en el estado español

ALEAS, como área de elaboración colectiva de Izquierda Unida, quiere animar a las organizaciones LGTBI del estado español a hacer memoria de lo andado por una sociedad más diversa, así como a rechazar los intentos reaccionarios de frenar la legalidad de los derechos humanos.

En los últimos años, y con más fuerza en los últimos meses, han salido a la luz normativas contra la discriminación por orientación e identidad sexual y que sientan las bases de la igualdad social de lesbianas, gays, bisexuales, trans e intersexuales. En lo autonómico, provincial y municipal, son hitos en el camino de la lucha por los derechos humanos que nos corresponden. 

No obstante, en el camino también responden entidades contra los derechos humanos, algunas de ellas apoyadas por el Partido Popular. Quieren que permanezcamos con la cabeza agachada, humillándonos y culpándonos por querer expresar quiénes somos, como en otros tiempos. 

Así, mientras el mundo veía nacer con orgullo los hechos de Stonewall, Franco firmaba la Ley sobre Peligrosidad y Rehabilitación Social: “Los que realicen actos de homosexualidad” podían cumplir penas de hasta cinco años en “asilos curativos” o “establecimientos de reeducación”, que nunca dejaron de ser cárceles o manicomios. 

Sin embargo, ya estábamos caminando sobre las baldosas amarillas: En la clandestinidad, las asociaciones se coordinaban contra esa y muchas otras normas. Muerto el dictador, el empuje social aumentó: La primera manifestación por el Orgullo en Barcelona de 1977, aunque reprimida por las fuerzas del orden, impulsó la derogación de la ley. 

El Partido Comunista se hizo eco, por medio del Movimiento Democrático de Homosexuales, de las demandas de los colectivos. Gracias a todos ellos, promovió la derogación de esos artículos que castigaban a homosexuales, que condenaban a las personas trans, que ignoraban a lesbianas, bisexuales, intersexuales… y estigmatizaban y aún estigmatizan en nuestra sociedad la diversidad afectivo-sexual. 

La continuidad del trabajo del PCE e Izquierda Unida con las asociaciones LGTBI sirvió y sirve para avanzar en los derechos que la religión y el franquismo nos robaron: La desaparición del delito por escándalo público del Código Penal, las uniones entre parejas del mismo sexo, la despatologización de la transexualidad, el impulso a las leyes autonómicas contra la LGTBIfobia, el desarrollo de planes municipales contra la discriminación… 

Hoy, 26 de diciembre de 2016, 38 años después de lograr la despenalización de la homosexualidad, frente a un gobierno del PP que nos reprime, que nos recorta, que nos rechaza, que nos impone su religión, que pacta con PSOE y C’s y encubre a quienes apoyan la vuelta atrás, ALEAS dentro de Izquierda Unida continúa con las asociaciones transformando esta sociedad en un lugar donde expresarnos en libertad, igualdad y solidaridad.