El Área Federal de Educación de IU denuncia la “improvisación, la mala organización y la inutilidad” de la Evaluación para el Acceso a la Universidad (EvAU)

Enrique Díez, responsable federal del área de IU, tacha de “vergonzoso el desprecio demostrado hacia la labor docente y hacia la comunidad educativa en su conjunto, ya que las decisiones ‘sobre la marcha’ han dejado a los centros en una situación de vacío legal y a los estudiantes en otra de indefensión”

Izquierda Unida, a través de su Área Federal de Educación, denuncia la “improvisación, la mala organización y la inutilidad” de la última Evaluación para el Acceso a la Universidad (EvAU) que está teniendo lugar desde hace unos días en los distintos territorios del Estado. Enrique Díez, responsable del área, advierte de que “el Gobierno del PP ha convertido esta prueba (a la que en buena medida se sigue denominando como la antigua ‘selectividad’) en una ‘pseudo reválida’ que sirve únicamente como filtro selectivo que cuestiona la capacidad de evaluación de los profesionales de la educación y que convierte toda la etapa de bachillerato en un ‘teach to the test’ o enseñar para aprobar”.

Díez constata que “esta ‘selectividad’ es un examen de reválida que aprueban cerca del 97% de los que se presentan, pero no hay que olvidar que a ella sólo tiene posibilidad de presentarse ese 68% del alumnado que ha podido acceder a Segundo de Bachillerato y que lo ha podido aprobar”.

El dirigente de IU critica que “la improvisación, una constante en la manera de actuar del Ministerio de Educación, ha vuelto a demostrarse aquí en su máximo esplendor. Con el curso bien avanzado ni se sabían con claridad qué contenidos iban a ser evaluados realmente, ni si el examen sería en un formato distinto al que se había marcado para la reválida. El profesorado se vio obligado a impartir el temario ‘a ciegas’, con la única guía de lo hecho en años anteriores”.

“Además -apunta Díez-, durante la EvAU finalmente decidida se han producido numerosas irregularidades con las que estudiantes y profesorado se han encontrado con la triste realidad de que poco tenía que ver la información previa recibida con la prueba definitiva”.

El responsable del Área Federal de Educación de IU enumera que “en lugares como Castilla-La Mancha hubo exámenes que no seguían las instrucciones dadas al profesorado en las reuniones de coordinación, o exámenes de química con incongruencias y pruebas irresolubles. En Castilla y León se modificaron los contenidos acordados previamente sobre Geografía e Historia, etc. Se han sucedido así las chapuzas y, en ocasiones, hasta un auténtico caos”.

Enrique Díez tacha de “vergonzoso el desprecio demostrado hacia la labor docente y hacia la comunidad educativa en su conjunto. Estas decisiones ‘sobre la marcha’ han dejado a los centros en una situación de vacío legal y a los estudiantes en otra de indefensión y en un limbo legal frente a una normativa que se ha aplicado con retroactividad”.

Advierte de que “pese a que la presión social y a las movilizaciones en muchas comunidades, que plantearon la ‘insumisión’ ante la LOMCE, frenó el modelo de reválida que quería imponer el PP, la derecha y sus aliados no renuncian a mantener la EvAU en el futuro como un filtro selectivo y aún más aleatorio, dentro de su ideario de una educación segregadora y excluyente”.

“Para Izquierda Unida -señala Díez- el problema de fondo es que la selectividad o cualquier proceso de reválida condiciona cómo se imparte el temario. Estas pruebas convierten la etapa del Bachillerato en un aprendizaje para superar ese examen, una preparación para obtener esa nota y poder así tener una buena clasificación en el ‘ranking’ de resultados que facilite la opción universitaria que se quiere realizar”.

Por todo ello, “Izquierda Unida plantea el acceso libre y gratuito a la Educación Superior, sin pruebas de acceso generalizadas de carácter selectivo. Son suficientes las pruebas y evaluaciones que se deben superar a lo largo de los cursos. En caso de limitación de acceso, debe estar basado en la calificación obtenida en los estudios previos, normalizada por los centros y el profesorado, que son los auténticos profesionales de la educación que han seguido y conocen la trayectoria del alumnado”.