Garzón señala a De Guindos los 60.000 millones de dinero público regalados a la Banca y le reprocha que “esa ‘ligera’ desviación me parece excesiva, incluso para un Gobierno del PP”

El coordinador federal y portavoz de IU en el Congreso denuncia que el “sistema financiero está enriquecido gracias a sus políticas” y advierte de que el Ejecutivo de Rajoy es capaz, incluso, “de que todo eso no compute en el déficit, porque llegan a acuerdos en la Unión Europea, de la misma forma que se pueda incrementar el gasto militar sin que perjudique al procedimiento de déficit excesivo, como sí sumaría el de sanidad o educación”

El coordinador federal y portavoz parlamentario de Izquierda Unida, Alberto Garzón, ha reprochado hoy al ministro de Economía, Luis de Guindos, en el Pleno del Congreso la ingente cantidad de dinero público que se ha esfumado en ayudas directas a las entidades bancarias, que no lo van a devolver nunca. Garzón, con un toque de ironía, señaló que esa “‘ligera’ desviación entre 0 euros y 60.000 millones de euros me parece excesiva, incluso para un Gobierno del Partido Popular”.

El máximo responsable de IU cambió el pasado lunes la pregunta que había registrado el jueves anterior para la sesión de control al Ejecutivo, tras las novedades conocidas a final de semana sobre esta cuestión, y planteó directamente saber “¿cómo explica el Gobierno que el Banco de España dé por perdidos 60.000 millones de euros si el Gobierno en sucesivas declaraciones había dicho que no iba a costar ni un euro?”

Frente al intento del propio De Guindos de restar valor y desviar la atención sobre este hecho constatado, Garzón tuvo que recordarle que el Tribunal de Cuentas “otra institución que también ha cuantificado el rescate, calcula que se han invertido unos 122.000 millones de euros, de los cuales ya 60.000, cantidad exacta a la que indica el Banco de España, se habrían perdido absolutamente”.

“Llama la atención -advirtió- de que ese error de cálculo siempre suceda a favor de los mismos: los ‘test de estrés’, por ejemplo, los mismos hechos en la Unión Europea y que decían que bancos ahora quebrados gozaban de una solvencia absolutamente envidiada”.

Para Garzón, “tenemos un problema de cálculo, por un lado, pero también un problema político”. Alertó de que todo ello “contrasta ya no sólo con los recortes hechos en sanidad, en educación, en pensiones o en servicios públicos en general, sino que contrasta con el nivel de la política de ayudas que hace este Gobierno según a qué actor económico. Ustedes son un poco de Adam Smith para los pobres, es decir, no hacer nada, con la pequeña empresa que quiebra, no hacer nada; con el desahuciado, no hacer nada; pero de repente son keynesianos para los ricos, es decir, ayudas a fondo perdido, avales, garantías, inyecciones de liquidez”.

Alberto Garzón criticó duramente que “el sistema financiero está enriquecido gracias a sus políticas. Ustedes, incluso, son capaces de que todo eso no compute en el déficit, porque llegan a acuerdos en la Unión Europea, de la misma manera que se pueda incrementar el gasto militar sin que perjudique al procedimiento de déficit excesivo, como sí sumaría el incremento en sanidad o en educación”. 

“Todo esto nos pone de manifiesto -dijo- que no estamos ante un problema técnico, ni económico, sino de voluntad política”. Recordó que “hay propuestas para invertir ese dinero en cualquier otra rama de la intervención política que podrían generar puestos de trabajo. Ustedes no han optado por esa opción, lo han hecho por otra y eso no es inevitable. Eso no lo ha traído Adam Smith, ni ningún dios de ninguna naturaleza. Es una opción política e ideológica de su Gobierno y creemos que es profundamente errado”.