Garzón apuesta por una “movilización ciudadana” que contribuya a alcanzar “el diálogo, la negociación y una salida política” que resuelvan la grave crisis en Cataluña

El coordinador federal de Izquierda Unida asegura en un encuentro informativo en Bilbao junto a Isabel Salud que no sirven ni “la posición insostenible de Puigdemont con una declaración unilateral de independencia sin el respaldo y la legitimidad suficiente”, ni la de Rajoy que “no puede pretender usar la porra para acabar con esos 2,5 millones de personas que demandan una posición política que no gusta al Gobierno”

El coordinador federal de Izquierda Unida, Alberto Garzón, ha asegurado hoy que “hace falta la movilización ciudadana” para contribuir a buscar una salida a la grave crisis política en Cataluña que afecta a todo el Estado y que no se va a solucionar hasta que todos sus actores “no se sienten en una mesa a negociar”. “Hay que apostar por el diálogo, la negociación y por una salida política”, reclamó.

El máximo responsable federal de IU mantuvo esta mañana en Bilbao un encuentro informativo con los medios de comunicación junto a la coordinadora general de Ezker Anitza-IU y diputada en el Congreso, Isabel Salud. Reconoció sentirse “muy preocupado por la situación actual”, dado que toda la sociedad puede ver el “choque entre dos posiciones insostenibles”, y lo ha explicado. “Por un lado -detalló- tenemos la posición insostenible de Puigdemont que parece que pretende declarar la independencia unilateral en los próximos días, sin tener el respaldo y la legitimidad suficiente para ser declarada de ninguna forma”.

Por otro está la postura del presidente Mariano Rajoy, “igualmente o más insostenible”, porque “lo que no se puede hacer desde el Gobierno del Estado es ignorar un problema como el catalán”, ya que una “movilización de más de 2,5 millones de personas en Cataluña que demandó una propuesta de forma pacífica es un problema de profundidad social enorme, y no se puede ignorar ni pretender resolverlo a palos”.

En esta misma línea de razonamiento abundó que la declaración unilateral de independencia que quiere una de las partes es “un gravísimo error político si se produce, en cualquiera de las formas en que se pueda producir”, porque conlleva una “situación insostenible al no contar con la mitad de la población catalana”.

Mientras, del otro lado, “no se puede pretender usar la porra para acabar con esos 2,5 millones de personas que demandan una posición política que no gusta al Gobierno”, en una clara crítica a la “represión y el autoritarismo” utilizado hasta ahora.

Para Alberto Garzón, la aplicación del artículo 155 de la Constitución ya está ocurriendo “de facto, porque la intervención de la Generalitat se ha producido ya, aunque no se ha activado formalmente”.

Valoró también que el denominado ‘bloque independentista’ del que “se habla en el resto del Estado con objetivos claramente políticos, no es homogéneo”, y recordó que lo conforman fuerzas distintas como el PDeCAT, ERC, la CUP, además de parte de la sociedad civil.

A su juicio, “cada uno de esos tres partidos y las organizaciones de la sociedad civil tienen diferentes formas de ver lo que está ocurriendo”, por lo que mantienen “posiciones divergentes y de matices importantes sobre el proceso independentista”. Por el contrario, “Rajoy, en vez de saber leer los detalles y los matices, los cohesiona con su represión”, lo que lleva a que se encaminen “cada vez más a la declaración unilateral de independencia”, de la que ahora están más cerca que al día siguiente de la movilización del 1-O.

En medio de este panorama, Garzón ha reiterado la “propuesta política” lanzada ya hace semanas por Izquierda Unida y que “pasa necesariamente por el diálogo, la negociación y el entendimiento mínimo”, a partir de la apuesta “por una República federal” en la que quepan todos.

El máximo responsable de IU criticó la cobardía política de Mariano Rajoy que “no se atreve a defender su modelo territorial” y que, además, “se escuda detrás de policías, guardias civiles, de jueces y del jefe del Estado, poniendo a todos estos actores en primera línea de la batalla para que sean ellos quienes sufran el desprestigio”.

Preguntado por el mensaje televisado de Felipe de Borbón del pasado martes, reiteró la crítica por su tono “verdaderamente hostil, bronco y, probablemente, uno de los mayores errores de la Monarquía en las últimas décadas”. Analizó que “está comprometiendo su futuro al de Rajoy”, cuando “es el momento de la palabra y el diálogo que el propio jefe del Estado negó”.

A la hora de analizar las decisiones de diversas empresas y bancos que han anunciado o ejecutado ya el traslado de su sede social fuera de Cataluña, Alberto Garzón advirtió que “lo único que expresa es que la inestabilidad económica que puede producirse no es consecuencia del deseo del derecho a decidir de mucha gente, sino de la falta de diálogo y la irresponsabilidad de quienes no se quieren sentar a resolver un problema político”.

En esta jornada de trabajo en Bilbao -que se completará esta tarde con un acto público también junto a Isabel Salud-, no podía faltar también una valoración de la oferta de diálogo sobre Cataluña lanzada por el lehendakari, Iñigo Urkullu, que Garzón consideró “coherente con el diálogo que nosotros defendemos” y que demuestra que también puede haber propuestas “razonables” como las que “defendería cualquier dirigente europeo de una derecha civilizada”.