Comunicado de IU sobre el nuevo asesinato de activistas políticos en Colombia

Izquierda Unida condena el asesinato en Colombia de dos integrantes del recién fundado partido Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común

En el día de ayer fuimos informados de los recientes asesinatos, el 16 de enero de 2018, en el municipio de Peque (departamento de Antioquia, Colombia) de Wilmar Asprilla y Ansel Montoya Ibarra, dos militantes la Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común, el partido creado en Colombia para permitir la participación política de los desmovilizados de la guerrilla, tal y como se estipula en el Acuerdo de Paz firmado en noviembre de 2016 en presencia de representantes de Naciones Unidas y de gran parte de la Comunidad Internacional.

Wilmar Asprilla y Ansel Montoya llegaron al municipio antioqueño y estaban a la espera de reunirse con el alcalde del municipio para explicarle la actividad: preparar una reunión para conocer las necesidades de las comunidades campesinas y hacer propuestas con objeto de mitigar el problema social que tiene la región en este municipio tan olvidado por el Estado, e impulsar la campaña de Jesús Cartagena Durango,candidato de la FARC a la Cámara de Representantes por Antioquia, quien aún no había llegado a la localidad.

Este es el primer asesinato contra miembros de las FARC que se produce mientras se desarrollan actividades de campaña a las elecciones legislativas que se celebrarán el próximo mes de marzo. Según cifras proporcionadas por Marcha Patriótica, entre el 13 de noviembre de 2016 y el 18 de enero de 2018, han sido asesinados 54 integrantes de la FARC y familiares de los mismos. Los homicidios han tenido lugar en los departamentos de Nariño (15), Antioquia (11), Cauca (6), Caquetá (5), Putumayo (4), Chocó (3), Bolívar (2), Meta (2), Norte de Santander (2), Boyacá (1), Tolima (1), Arauca (1) y Valle del Cauca (1).

Los integrantes de la Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común vienen siendo objeto de constante persecución por sectores de las fuerzas armadas que buscan desestabilizar la aplicación de los acuerdos de paz y generar temor e intranquilidad. También han sufrido amenazas algunas de sus sedes por parte de grupos paramilitares como el Clan del Golfo. La Misión de Verificación de la ONU en Colombia ha condenado el crimen sin demora.

Izquierda Unida deplora y condena firmemente este atentado, y quiere transmitir su solidaridad a los familiares de las víctimas y a sus camaradas y compañeros de las FARC, así como a todos los líderes populares y defensores de Derechos Humanos que han sido víctimas indefensas de los enemigos de la paz, el último el líder comunal Plinio Pulgarín asesinado esta misma noche en el departamento de Córdoba. 

Sin duda, estas acciones violentas dañan el necesario clima favorable, imprescindible para llevar adelante una campaña electoral y la celebración de elecciones, y ponen en cuestión la legitimidad de sus resultados. Por ello, Izquierda Unida insta al Gobierno de Colombia a que garantice la seguridad necesaria para la participación política a los excombatientes y para que no se reproduzca un nuevo exterminio como el llevado a cabo contra la Unión Patriótica tras la firma de los Acuerdos de La Uribe.

Solicitamos a la Fiscalía y a la Procuraduría General que investiguen y sancionen estos y todos los asesinatos cometidos contra los líderes sociales y defensores de Derechos Humanos para por fin acabar con la impunidad en el país. Del mismo modo, solicitamos una mayor decisión por parte del Estado para desmantelar  las estructuras del paramilitarismo, dando con ello cumplimiento a lo estipulado en el Acuerdo de Paz.