Alberto Garzón puntualiza que Rajoy no se va “voluntariamente”, sino que “le ha echado la movilización social, las sentencias y una moción de censura absolutamente legítima”

El coordinador federal de Izquierda Unida critica que el todavía líder del PP anuncia su marcha del partido mientras prepara una oposición “muy bestia” y contribuye a “envenenar” el debate político

El coordinador federal de Izquierda Unida, Alberto Garzón, ha asegurado hoy tras conocer el anuncio por parte de Mariano Rajoy de que deja la Presidencia del Partido Popular que el hasta ahora líder de la derecha española no se va “voluntariamente”, igualmente que pasó con su salida y la de su Gobierno de La Moncloa, sino que “le ha echado la movilización social, las sentencias judiciales y una moción de censura absolutamente legítima”, todo ello después de las reiteradas exigencias de dimisión a raíz de “escándalos de la máxima gravedad”.

Preguntado sobre esta cuestión por los medios de comunicación en los pasillos del Congreso, Garzón advirtió de que la comunicación de Rajoy de que se marcha se produce mientras el PP está “envenenando” el debate político, ya que sus principales dirigentes no sólo decidieron poner en cuestión la llegada de Pedro Sánchez al Gobierno a través de una moción de censura, sino que van a ejecutar una oposición “muy bestia” al nuevo Ejecutivo socialista que nombre.

Criticó con contundencia que Mariano Rajoy diga que se va pero no sin dejar de criticar de manera “endemoniada” la reciente moción de censura que le sacó de la Presidencia del Ejecutivo lo que, junto a otros impresentables ataques de buena parte de la dirección de su partido “roza lo antidemocrático”.

El máximo responsable y portavoz parlamentario de Izquierda Unida valoró que el ex presidente del Gobierno ha hecho una gestión “muy nociva” de la política y ha sido “el máximo representante, pero no el único, de una estructura clientelar” en el PP, que ha funcionado desde 1989 a 2008 para el “saqueo” de las finanzas públicas, además de mantener su ‘caja B’.

“Pero es bastante obvio -dijo- que el problema no es sólo Mariano Rajoy, sino también la corrupción, el autoritarismo y los recortes públicos, que son obra del PP”. No obstante, mostró su confianza en que el todavía principal partido de la derecha de este país consiga “regenerarse” tras su marcha.