Ángela Vallina apoya en el Parlamento Europeo las demandas de Ecologistas en Acción para que la Comisión abra un proceso de infracción a España por violar la Directiva de Calidad del Aire

La eurodiputada de Izquierda Unida critica la respuesta que ha ofrecido hasta ahora esta instancia europea ante los incumplimientos españoles y exige “medidas más enérgicas” que atajen de forma efectiva esta problemática y que vayan “mucho más allá de la organización de un simple taller”

La eurodiputada de Izquierda Unida Ángela Vallina ha mostrado hoy el “total apoyo” de su grupo a las reivindicaciones planteadas por Ecologistas en Acción para que la Comisión Europea abra un proceso de infracción a España por violar la Directiva de Calidad del Aire. En su intervención ante la Comisión de Peticiones del Parlamento Europeo, Vallina defendió que “debe ser una prioridad para los Estados y para la Comisión” combatir los agentes contaminantes en el aire, ya que es un problema que “acarrea miles de muertes al año y un grave deterioro del medio ambiente”.

La eurodiputada de IU no ocultó su “preocupación” ante la respuesta que ofrece la Comisión Europea y puso en evidencia la “enorme contradicción” en la que incurre “al reconocer que se incumplen los valores reflejados en la Directiva y, sin embargo, no abre un proceso de infracción”.

Las valoraciones de Ángela Vallina encajaban dentro del debate propiciado en la Comisión de Peticiones por la petición de Ecologistas en Acción para instar a la Comisión Europea a abrir procedimientos de infracción contra España no sólo por incumplir los valores máximos reflejados en la Directiva de Calidad del Aire, sino por la inexistencia de planes de calidad del aire para atajar esta problemática.

Según datos contrastados por la Agencia Europea de Calidad del Aire cada año se producen al menos 1.600 muertes prematuras en nuestro país por esta causa.

La petición a la Comisión de Peticiones del Parlamento Europeo se presentó tras haberse dirigido a la Comisión Europea, en julio de 2016, informando del incumplimiento de la Directiva 2008/50/CE relativa a la calidad del aire ambiente y a una atmósfera más limpia en Europa. Se denunciaba que en una docena de regiones españolas se superaban con holgura los niveles de ozono troposférico, al tiempo que no había planes de calidad del aire para hacerle frente. La Comisión decidió archivar la queja en agosto de 2017, alegando la complejidad para cumplir con los valores objetivos.

La Comisión Europea mantiene el criterio de que la apertura de un proceso de infracción ‘no es la medida más adecuada’ y defiende centrarse en ‘otros elementos contaminantes’ como el dióxido de nitrógeno o las partículas en suspensión. Además, en su respuesta a la petición, desgrana una serie de medidas como mantener una comunicación fluida con el Estado Español o la organización de un taller.

Ángela Vallina reclamó, frente a esta situación, “medidas más enérgicas” que atajen de forma efectiva esta problemática y que vayan “mucho más allá de la organización de un simple taller”.

La eurodiputada de IU ha propuesto también que las instancias europeas se dirijan a las autoridades españolas para requerirles “mayor información” sobre este asunto y que, al tiempo, demanden “medidas efectivas para que se cumpla la normativa europea en materia de calidad del aire”.

La Comisión de Peticiones decidió, finalmente, mantener la petición abierta y dirigirse al Gobierno Español -en concreto al Ministerio de Transición Ecológica- para pedirle más información ante las demandas de los peticionarios. Esta instancia parlamentaria europea anunció también que retomará la cuestión una vez se pronuncien tanto el Gobierno español como la Comisión de Medio Ambiente, Salud Pública y Seguridad Alimentaria del Parlamento Europeo.