Llamazares se erige en defensor del "precariado"

Gaspar Llamazares ha vaticinado que el voto "templado", el de la abstención, y el voto "nuevo", el de los jóvenes, decidirán estas elecciones. Y ayer celebró su tercer acto con jóvenes, en la víspera de cumplir el ecuador de la campaña. Después de sus encuentros con universitarios en Murcia el pasado lunes, y en Málaga el miércoles, el candidato de Izquierda Unida a la presidencia del Gobierno se subió a un estrado en Madrid con 10 jóvenes militantes -vestidos con camisetas rojas y el lema Y ahora, la izquierda!- para dar una rueda de prensa sobre los derechos de los inmigrantes y los problemas de una nueva clase: "El precariado".

Un acto sin público, más sobrio imposible. Pero osado en los adjetivos: al PP lo tachó Llamazares, sin más miramientos, de "racista"; al PSOE lo acusó de abanderar una "filosofía política light" y de competir con los populares "a ver quién expulsa más inmigrantes".

"Nos dirigimos al precariado: esos 11 millones de trabajadores con empleo precario, con menos de 1.000 euros mensuales y horarios enormes, dentro del cual están los inmigrantes", se presentó Llamazares mirando a las cámaras, porque auditorio no había. Y se dirigía a ellos, "los obreros", porque, según el candidato de IU, la política del "miedo" al inmigrante impulsada por el PP esconde "una filosofía racista, xenófoba y sectaria" con un objetivo: "Fracturar al precariado, el sector obrero de este país".

Eso por lo que respecta a Mariano Rajoy. José Luis Rodríguez Zapatero se mueve en este asunto "en terreno de nadie": "Intenta conjugar la regularización laboral y la mano dura, echar una carrera con el PP a ver quién expulsa a más inmigrantes", dijo el candidato.

¿Y qué propone IU al respecto? Pues regularizaciones extraordinarias sí, "si son necesarias", pero mejor la "regularización continua" e individual; y derechos para los inmigrantes, empezando por el derecho a votar. Antes había expresado esa reivindicación Mohamed Haidour, responsable de Migraciones de CC OO: "Somos los convidados de piedra. Estamos fuera de juego: en las tertulias, en los debates, en los titulares... hablan de nosotros, de nuestra cultura, deciden nuestro futuro, pero no nos dejan participar".

Llamazares también pidió ayer en Cádiz la creación de un nuevo ministerio, el de la Mujer, que coordine toda la política de igualdad y contra la violencia machista.