Adolfo Barrena, responsable federal de Energía y Sostenibilidad, advierte sobre la “burla que hacen las compañías eléctricas y el sonoro fracaso de la política liberalizadora del Ejecutivo socialista, del que tiene que dar explicaciones de inmediato”
Izquierda Unida denuncia la “falsa liberalización” del mercado eléctrico español que está impidiendo que los consumidores puedan tener opciones diferenciadas a la hora de decidir la compañía suministradora de energía eléctrica. Adolfo Barrena, responsable federal de Energía y Sostenibilidad de IU, señala que la liberalización no ha supuesto, en ningún caso, bajadas reseñables de precios del suministro, ya que “el máximo ahorro que puede obtenerse se sitúa entre los 8 y los 23 euros al año, dependiendo de la comercializadora”.
El dirigente federal de IU, que ha evaluado los contratos que se dan en los consumos domésticos (los que contratan potencias de entre 3,5 y 5,5 KW), recuerda que el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero justificó la liberalización del mercado eléctrico por “los grandes ahorros que la ciudadanía iba a conseguir al tener más opciones de suministro, lo que se ha demostrado un rotundo fracaso”.
“Pasa igual -indica Barrena- con el suministro de gas, que para consumidores domésticos medios puede llegar a significar ahorros que apenas llegan a entre 8 y 17 euros al año”.
Izquierda Unida considera que el Ministerio de Industria debe “dar explicaciones de inmediato” de los motivos por los que no se cumplen sus previsiones, después de que destacados responsables aseguraran que era factible alcanzar ‘importantes descuentos’ sobre las tarifas de último recurso que fija el Gobierno.
“Lo cierto es -denuncia Barrena- que el sector eléctrico no ofrece ofertas reales propias de un mercado liberalizado sino que recurre a fórmulas de ofertas combinadas que van, además, vinculadas a contratar más servicios con las compañías, como puede ser el de mantenimiento de instalaciones”.
Para el responsable de Energía y Sostenibilidad de IU, “con esta política de precios las grandes empresas eléctricas condicionan que sólo haya descuentos si se contratan obligatoriamente servicios adicionales al del suministro eléctrico. Una vez más las compañías eléctricas imponen sus condiciones al usuario ante la permisividad y pasividad del Gobierno”.
Adolfo Barrena señala que “la conclusión es evidente. Vemos la burla que hacen las compañías eléctricas y un sonoro fracaso de la política liberalizadora del Gobierno de Rodríguez Zapatero, del que tiene que dar cuentas a la ciudadanía”.
“Desde Izquierda Unida –concluye- seguiremos defendiendo el control público de un sector estratégico como el energético que cumple, además, una importante función social y que debería estar considerado como servicio público y dejar de ser objeto de mercado”.