Eurodiputados del GUE-NGL han participado en Sevilla en la IV Asamblea de EUROLAT que reúne a parlamentarios de Europa y América Latina y Caribe. La delegación estaba formada por los parlamentarios Willy Meyer, Ilda Figueiredo y Jürgen Klute, y por Mauricio Miguel y Mireia Rovira como asesores del GUE-NGL.
La izquierda de la UE y la de América Latina y Caribe coincidieron en que Europa no puede dar lecciones sobre integración regional. Tanto los diputados de izquierda latinoamericanos, como los eurodiputados del GUE-NGL reclamaron que se respetara al máximo el proceso de integración en América Latina y Caribe, que no es igual al proceso europeo.
En América Latina se están dando los primeros pasos de un proceso de integración que pasa por la intervención pública de la economía y la puesta de los recursos naturales al servicio del interés general. En cambio en Europa, el consenso de Washington, con su traslación al consenso de Bruselas con procesos de desregulación, privatización y moderación salarial nos ha llevado al actual momento de crisis más importante del a historia. En Europa Grecia, España y Portugal son el ejemplo de cómo se está desmontando el modelo social europeo.
El grupo de inmigración de la Asamblea aprobó un documento que finalmente recogió, a petición de los eurodiputados del GUE-NGL, el rechazo y el descontento de América latina y Caribe de la Directiva de Retorno aprobada por la UE ya que criminaliza al migrante cuyo único delito es huir de su país en busca de una vida mejor.
De entre los documentos que se presentaban a discusión en la Asamblea el informe de la comisión política fue rotundamente rechazado por los diputados latinoamericanos y por los eurodiputados del GUE-NGL, hecho que provocó la retirada del mismo por parte del ponente, el socialista Ramón Jáuregui. Este documento envuelto en un halo de cierto paternalismo europeo, insistía en singularizar la situación de América Latina sin analizar la propia.
Las diputadas y los diputados de la izquierda de América Latina y del GUE-NGL también aprobaron la "Declaración de Sevilla" en la que, entre otras cosas, promueven unas relaciones entre los dos continentes basadas en la solidaridad y en el respeto mutuo, y en este sentido rechazaron los TLC que la UE ha firmado con Colombia y Perú y el próximo Acuerdo de Asociación con Centroamérica, que esconde un puro tratado comercial que garantice las inversiones europeas en la región.