Willy Meyer se ha reunido con Andrés Góngora, responsable de la COAG para frutas y hortalizas, quien le trasladó la posición conjunta de 12 organizaciones agrícolas de España, Francia e Italia.
El eurodiputado de Izquierda Unida ha mantenido este encuentro con Góngora en el marco de su visita a Bruselas para impedir la renovación del Acuerdo de Asociación UE-Marruecos, que está pendiente de ratificación por el Consejo y por el Parlamento Europeo. Estas doce organizaciones agrícolas europeas se oponen a la ratificación del acuerdo comercial entre la Unión Europea y Marruecos, porque resulta "gravemente lesivo para el sector productor de la UE":
El representante de la Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos mostró su "absoluto y enérgico rechazo" ante el nuevo acuerdo alcanzado entre la Comisión Europea y el Reino de Marruecos, puesto que éste último ha incumplido reiteradamente las condiciones del acuerdo en vigor. "Faltan mecanismos de control, por lo que las cantidades de tomate introducidas por Marruecos en la UE son muy superiores a los contingentes concedidos. Sin embargo, no hay constancia del pago de los derechos aduaneros correspondientes, como se recoge en informes de la Oficina Europea de Lucha contra el Fraude".
Asimismo, como denuncian estas doce organizaciones agrícolas, "en Marruecos no se respetan los estándares mínimos en materia sociolaboral, ambiental, ni sanitaria".
El eurodiputado de Izquierda Unida subrayó la coincidencia de su formación con los planteamientos de las asociaciones de agricultores. "Desde el GUE/NGL estuvimos en contra del actual Acuerdo de Asociación y estamos en contra de la concesión del Estatuto Avanzado a Marruecos. No sólo por la cuestión hortofrutícola, sino por la ausencia de derechos laborales y sindicales y por las constantes violaciones de los derechos humanos en los territorios del Sáhara Occidental ocupados por Marruecos".
Por estos motivos, Meyer informó a Góngora de que el GUE/NGL votará en contra de la ratificación de este acuerdo comercial entre la UE y el Reino de Marruecos. Ambos acordaron mantener un contacto periódico a fin de coordinar las iniciativas conjuntas en el Parlamento Europeo para impedir la firma de este acuerdo.