Willy Meyer se solidariza con la familia del sargento español asesinado en Afganistán y exige la retirada de las tropas

El eurodiputado de Izquierda Unida, Willy Meyer, expresó ayer sus condolencias a la familia y amigos del sargento asesinado el pasado sábado en Afganistán, Joaquín Moya Espejo.

Asimismo, el vicepresidente de la Comisión de Asuntos Exteriores del Parlamento Europeo reiteró la necesidad de retirar las tropas de Afganistán para "acabar con nuestra lamentable participación en una guerra inútil que, además de estar reforzando a los talibanes, y al igual que todas las guerras preventivas, lo único que está consiguiendo es un incremento de la inseguridad, la miseria y la pobreza, una condena permanente para la población civil afgana, víctima indefensa de la guerra".

Según Meyer, "un mundo en paz no pasa por intervenciones sangrientas de este tipo sino por el necesario refuerzo democrático y el fortalecimiento del gobierno mundial de las Naciones Unidas".

"Pero los gobiernos del PSOE y el PP apuestan por una seguridad internacional basada en la OTAN, una organización dispuesta a intervenir criminalmente fuera del mandato de Naciones Unidas, y en la carrera armamentística, actuando así de espaldas a la lógica que demandan los ciudadanos españoles y la propia situación internacional" continuó Meyer.

Izquierda Unida participa en la marcha a Rota

El eurodiputado de Izquierda Unida hizo estas declaraciones mientras participaba ayer, junto con otros cerca de 5000 ciudadanos y ciudadanas, en la tradicional marcha pacifista a Rota bajo lema: "Recortes militares SI, Recortes sociales NO. Ni OTAN ni bases".

El responsable de Política Internacional de IU señaló su "compromiso real", y el de su organización, con el pacifismo y calificó la entrada en el escudo antimisiles "como una mala noticia para la paz, que hace que España, otra vez de la mano del PSOE, lidere la carrera de armamento en vez de posicionarse en la necesaria carrera por el desarme mundial".

"Desde mi organización llevamos tiempo exigiendo una reducción del gasto en armamento para dedicar esos recursos a acabar con las dos grandes armas de destrucción masiva en el mundo: la pobreza y el hambre".

"No se puede seguir gastando lo que se gasta en armamento mientras 70000 personas mueren de hambre cada día" sentenció Meyer.