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Transcripción de la intervención de Gaspar Llamazares en el debate para la aprobación de la ley de memoria histórica en el Congreso de los Diputados
CORTES GENERALES DIARIO DE SESIONES DEL CONGRESO DE LOS DIPUTADOS PLENO Y DIPUTACIÓN PERMANENTE
Madrid 27 de abril de 2006
Año 2006 VIII Legislatura Núm. 172
Tiene la palabra, señor Llamazares, en nombre del Grupo Parlamentario de Izquierda Unida-Iniciativa per Catalunya Verds.
El señor LLAMAZARES TRIGO: Gracias, señora presidenta. La intención del Grupo Parlamentario de Izquierda Unida-Iniciativa per Catalunya Verds es únicamente, de manera modesta pero con orgullo al mismo tiempo, que en el 75.º aniversario de la proclamación de la República, una proclamación por sus cabales --como diría Antonio Machado--, por los cabales democráticos, hubiera por parte de las administraciones, de las instituciones públicas, un recuerdo para la República, para uno de nuestros antecedentes democráticos --que no hemos tenido muchos, por desgracia-- y, por otra parte, una rememoración de los republicanos, de los antifranquistas, de los demócratas, en definitiva, de los cuales nos consideramos herederos, tanto la democracia española y la Constitución de 1978 como los demócratas españoles de hoy. Eso es lo que pretendía, modestamente y con orgullo, nuestro grupo parlamentario. No nos ha sorprendido, desgraciadamente, la posición de la derecha política en nuestro país. Creemos que todavía está a tiempo de rectificar. La derecha política no debe sentirse en ningún caso heredera del franquismo; muy al contrario, la derecha democrática española debería sentirse heredera de lo mejor de la transición democrática, de lo mejor de la apuesta por la recuperación de las libertades y de los derechos democráticos.
No sabemos qué querencia hace que el Partido Popular, hoy, se vea tan ofendido por la recuperación de la memoria republicana y por la rememoración de los demócratas y antifranquistas. No lo entiendo, creo que no lo entiende ningún demócrata.
En todo caso, nosotros queremos ser también modestos con esta iniciativa. A aquellos grupos parlamentarios que piensan que esta iniciativa es la ley de la memoria he de decirles, señorías, que nada más lejos de nuestra intención que sustituir a los grupos parlamentarios y su necesario consenso en la memoria republicana. Memoria, justicia y reparación tienen un camino concreto, aprobado por la mayoría de esta Cámara, que es el camino del informe y la ley de la memoria, que nosotros no pretendemos sustituir. Esta iniciativa no es siquiera el prolegómeno de la ley de la memoria, es una iniciativa diferente, mucho más modesta, humilde, que lo único que pretende, en el aniversario de la República, es rememorar la República como antecedente democrático y también reconocer a los luchadores, a los demócratas de este país. Nada más y nada menos que eso. Por tanto, no nos confundamos, señorías. La ley de la memoria irá por otro camino, seguramente tendrá un proceso de negociación en esta Cámara, y nosotros estamos convencidos de que saldrá mayoritariamente de esta Cámara memoria, justicia y reparación para los demócratas de este país. Señorías, a nosotros lo que nos interesa, en el 75 aniversario de la II República y en el 70 aniversario del inicio de la guerra civil, del golpe que provocó ilegítimamente una guerra civil cruenta en nuestro país y, posteriormente, un verdadero genocidio de la izquierda, de los nacionalistas y de una parte de los republicanos y demócratas españoles, es hacer aquí únicamente un homenaje a esas gentes, un homenaje de todos los demócratas. Es lo único que pretende nuestra fuerza política. No se trata, pues, señorías, de reabrir ninguna herida. Lo que ocurre, y no se debe descontextualizar lo que hoy ocurre en España de lo que ocurre en Europa, es que cuando se produce una catástrofe humana como fue, entre otras, la guerra civil contra la República, cuando se produce una catástrofe humana que se prolonga en el tiempo como fue la represión contra los demócratas y los republicanos, incluso desde el punto de vista psicológico, los pueblos tardan décadas en recuperarse y utilizan durante un tiempo el olvido para sanar o para intentar no reabrir la herida. Pero al cabo de un tiempo, al cabo de décadas, los pueblos europeos están comenzando a rememorar el holocausto, a rememorar situaciones como la guerra civil precisamente a través de los nietos de aquella época. Son ellos los que ya sin represión, sin la presión de la catástrofe, recuperan la memoria para hacer una catarsis y enfrentar con otro talante el nuevo tiempo. Pues se trata, hoy, aquí, de hacer eso. Una vez que han pasado décadas, una vez que, frente a lo que dice el Partido Popular, las heridas están cerradas en términos democráticos, no hay peligro en nuestro país de una confrontación, no es cierto. No se trata de rememorar para confrontar, muy al contrario; frente a esa visión pesimista y catastrofista de la democracia española, la reconciliación ya se ha hecho, ya ha habido una generosa aportación a la reconciliación por parte de los que fueron derrotados por un régimen ilegítimo y, sin embargo, fueron capaces de aportar su esfuerzo al régimen legítimo, al régimen democrático sin juzgar a los franquistas, sin llevar a cabo un juicio político del franquismo. La reconciliación, pues, está garantizada, es la sólida base de nuestra democracia. De lo que se trata ahora, señorías, es de la memoria y de la justicia; se trata de hacer memoria de aquella época, de reconocernos en aquel antecedente democrático que fue la II República española, con sus luces y sus sombras, pero antecedente democrático al fin y al cabo. Se trata de hacer justicia también. Una democracia debe hacer justicia, y hacer justicia significa que aquellos que hicieron el esfuerzo por la República, por las libertades democráticas y que se sacrificaron también por la recuperación de la democracia en nuestro país sean recordados.
Quiero recordar hoy a personas como Simón Sánchez Montero, porque no acepto la dicotomía a la que me quiere condenar el Partido Popular. Señorías, ustedes no son propietarios de la transición democrática, en absoluto. Nosotros somos tan propietarios o más. Aquellos, como Simón Sánchez Montero, que estuvieron en la defensa de la República, que estuvieron después en el antifranquismo y que les costaron torturas y cárcel, que organizaron al Partido Comunista de España, que crearon las Comisiones Obreras y que luego fueron diputados constituyentes de la nueva transición democrática, son los demócratas en este país, señorías, y ustedes no pueden contraponer República a transición democrática, porque los mismos autores de la República fueron los autores de la transición democrática en nuestro país. Los mismos. (Aplausos.)
Con esta iniciativa se reconoce la legitimidad de la II República, que es incontestable en términos históricos; se reconoce al mismo tiempo el trabajo y la lucha de tantos demócratas republicanos y antifranquistas, que en términos históricos es incontestable; se reconoce también el esfuerzo en favor de la transición democrática y de la recuperación de las libertades, y de la misma manera legítimamente se reconoce la legitimidad de que haya fuerzas políticas en esta Cámara que sigan defendiendo un régimen republicano en una sociedad pluralista y democrática, al igual que hay otras fuerzas políticas que defienden otra forma de Estado. De eso se trata en esta iniciativa parlamentaria, señorías. Quien únicamente en estos momentos trate de ver en esta iniciativa la apertura de no sé qué heridas olvidará que aquellos que han apostado por la reconciliación todavía permanecen en el olvido en muchos casos --me vuelvo a referir a Simón Sánchez Montero, un luchador por la democracia en nuestro país-- y otros, como los restos de Lorca o de Antonio Machado, en términos históricos, se encuentran en un barranco o están fuera de nuestra patria, fuera de nuestro país. Eso demuestra la necesidad de la memoria y de la justicia, en ningún caso de la venganza, porque la reconciliación ya fue hecha y es una buena base de nuestra democracia frente a cualquier avance o amenaza catastrofista de la derecha, que creo que debería reconocerse en esta iniciativa y no en quienes legítimamente intentaron abortar una experiencia democrática en nuestro país. Espero que la derecha reconsidere su posición y verdaderamente sea la derecha heredera de la Unión de Centro Democrático. Lo espero. (Aplausos.)
La señora VICEPRESIDENTA (Chacón i Piqueras):Muchas gracias, señor Llamazares.